miércoles, marzo 04, 2015

NOTICIA 1456ª DESDE EL BAR: LA TAUROMAQUIA DE GOYA EN ALCALÁ DE HENARES


Francisco de Goya ha regresado a Alcalá de Henares otra vez de forma gratuita para todo aquel que quiera ver su obra. Lo ha hecho con la serie de grabados La Tauromaquia. El lector se preguntará porqué habré puesto este grabado de hombres volando en lugar de un grabado de tauromaquia. Ni siquiera está en la exposición actual de Alcalá de Henares. La cuestión es que en el origen de su creación este era el grabado que cerraba esa serie de grabados. 

Francisco de Goya fue uno de los objetos de mis investigaciones universitarias en su día. Casi me valió una matrícula de honor en el periodo de docencia del tercer ciclo universitario, o sea, de la obtención del doctorado, si no fuera porque en ese periodo las matrículas de honor quedaban excluidas de otorgarse. Basé mi investigación y análisis sobre el autor en sus conexiones con el mundo obrero y cómo evolucionó la manera de reflejarlo y pensarlo en su obra. Tal investigación la compartí en esta bitácora en las Noticias 362ª, 363ª, 364ª y 365ª, publicadas entre noviembre y diciembre de 2007. Luego, en julio de 2011, trajeron a Alcalá de Henares de forma gratuita la serie de grabados sobre Los Desastres de la Guerra, que fueron expuestos temporalmente en la Sala de Exposiciones de Santa María la Rica. En la Noticia 957ª expliqué esta serie de grabados, tanto en qué consiste la técnica de grabado (que no es un dibujo directo sobre papel), como también las particularidades de esta serie, la cual no fue hecha pública hasta 1863, cerca de la Revolución Gloriosa de 1868, muchas décadas después de haber muerto Goya. Me remito a esas explicaciones de nuevo, pues nos van a ser muy útiles para entender y completar las que voy a dar para entender la serie de grabados sobre la tauromaquia. Es fundamental conocer los porqués de Los Desastres de la Guerra para entender La Tauromaquia, a pesar de que en principio parecieran dos motivaciones totalmente alejadas entre sí. Falso.

Empezaré diciendo que por supuesto como toda obra de Arte está sujeta a las interpretaciones de cada uno al enfrentarse a ella. Las explicaciones que yo daré simplemente son para contextualizar desde el punto de vista de Goya, sus razones y su tiempo. Creo que puede ser interesante para el visitante conocer esto, más si no sabe mucho de claves de Arte, pero le gusta ir a ver Arte o este tipo de Arte tan llamativo por la fama de su autor. Normalmente La Tauromaquia es enfocada desde un punto de vista extrictamente de eso mismo: de tauromaquia, casi como si Goya olvidara de repente toda su forma de crear obras pictóricas para hacer sólo dibujos de toreros. Me parece una visión, por parte del que quiera fomentar sólo eso, o muy ciega o muy interesada en crear una sola corriente de percepción frente a una obra que en sí misma ocultaba una gran cantidad de reivindicaciones políticas a modo de alegorías taurinas. De hecho, en la actual exposición de Alcalá de Henares, la Red Itiner de la Comunidad de Madrid explica en su folleto únicamente precisamente eso, y también en las cartelas que acompañan a los grabados colgados en las paredes. Explica que Goya en esta serie festeja las corridas de toros porque era muy aficionado, que aparece una gran sensación de movimiento, tragedia, comedia... y que está dividida en tres partes: una de repaso histórico, otra de toreros famosos del siglo XVIII de las escuelas andaluzas y navarro-aragonesas, y otra sobre lances trágicos. Es innegable que todo eso está en la serie, pero explicar sólo eso es dejar astigmático a quien no tiene todas las claves de Goya, y lo peor es dejarle astigmático existiendo operaciones de ojos con rayos láser hoy día. No aspiro yo a tener la última palabra, ni a decir que mi palabra es misa, insisto, cada visitante tendrá su visión, pero sí creo necesario dar todas las claves sobre la obra y no sólo la que le pueda interesar al comisario de exposición acerca de un punto de vista en torno a la tauromaquia estrictamente. Es dentro de esto que se explica porqué el grabado llamado "Modo de volar" no es de tauromaquia, pero en su origen estuvo dentro de esa serie. No lo busquéis en la exposición temporal de la que vamos a hablar. No está incluido.

Remitiéndome de nuevo a las explicaciones de Los Desastres de la Guerra, cuando en mayo de 1814 la devolución al trono español  a Fernando VII se transformó en una evidente represión física y política contra todos los afrancesados y contra todos los constitucionalistas liberales, Goya, con setenta años, descartó del todo publicar esa serie de grabados, pero se lanzó a crear otra serie que aparentemente fuera inocente y en absoluto comprometida con la política, La Tauromaquia, de la que efectivamente era admirador. Francisco de Goya era un afrancesado, y a falta de franceses, fue un liberal que apoyaba la Constitución de 1812. 

Los grabados de La Tauromaquia los realizó fundamentalmente entre 1814 y 1816. En octubre de 1816 el Diario de Madrid anunció su publicación y venta por primera vez. Muchos de los clientes y amigos de Goya de antes de la guerra habían muerto o estaban exiliados. Además el pintor de Corte fue sustituído en la práctica por Vicente López. El viejo y famoso creador necesitaba ingresar dinero. Recordaré que incluso cuando se exilie en la década de 1820, Goya siempre reclamará por necesidad sueldos y pensiones que le adeudaba la Corona Española.  

Las motivaciones de ilustraciones de tauromaquia se habían puesto de moda en los primeros años del siglo XIX. No sólo en dibujos y pinturas, sino también en muebles y pequeñas decoraciones del hogar. Aquel entretenimiento servía para distraer a mucha gente de los graves problemas políticos del país tanto en la guerra contra los franceses de 1808-1814, como en la etapa fernandina de represión y absolutismo en 1814-1820. Pero no sólamente eran un éxito en España. Internacionalmente (salvo en Francia) los grabados y dibujos de toreros toreando se hicieron muy populares por aquello del valor español, que dejaba de ser propio de una Leyenda Negra, para ser propio de una idea romántica de héroes populares debido a que España fue la primera en derrotar a los franceses de Napoleón con un nuevo método de guerra: la guerrilla de milicianos. El artista con más éxito internacional en este sentido fue Antonio Carnicero, con su obra Colección de las principales suertes de una corrida de toros, publicada en 1790. Esa obra contenía grabados coloreados. Como se podrá comprender, en este contexto, los toreros y los toros eran algo más que toreros y toros.

Goya quiso imitar el éxito de Carnicero para ver si conseguía ingresos de dinero, pero no sólo por eso, al tener que ocultar Los Desastres de la Guerra, encontró en La Tauromaquia un modo alegórico de mostrar públicamente sus ideas acerca de lo que había ocurrido en España y estaba ocurriendo. Sabía que muy pocos entenderían el transfondo real de la obra, pues la gran mayoría sólo verían toreros y corridas de toros, un tema muy español. En otras palabras, cuando el sabio señala la Luna, el necio sólo mira el dedo, que diría un dicho español extraído de la cultura popular china. Eso es lo que buscaba Goya.

Hay que anotar que la exposición temporal actual en Alcalá está montada según la numeración que puso Goya en cada lámina, pero que en realidad no tenía porqué corresponder con su ubicación final dentro de la colección una vez acabada. De hecho cuando se publicó en 1816 no obtuvo el orden corrido de la numeración. Goya puso otro. La Real Academia de Bellas Artes trabajó posteriormente varias veces en recolocar los grabados cómo creyó mejor, actualmente, según esta exposición, se han acogido a la numeración corrida de las treinta y tres láminas que componen la serie (las últimas recibieron letras y no números en su numeración). Así que el orden real es relativo. Se puede observar muy bien por ejemplo en la serie dedicada al lance que mató al célebre torero Pepe Illo. Son unas cuatro láminas que debieran ir en orden secuencial, pero que Goya numeró distanciadas entre sí porque no las creó ni grabó una detrás de otra. Al romper el orden secuencial de esos cuatro grabados, se rompe también la narración de Goya en el resultado final. Esto son ya valoraciones a tener en cuenta y a valorar, a favor o en contra o de otro modo, por todo aquel que se acerque a estos grabados.

Goya no vendió demasiados ejemplares. El blanco y negro y su particular estilo no gustó tanto como el estilo coloreado de Carnicero. Es verdad que hay mucho movimiento en la obra de Goya, que se fija en los personajes principales y desdibuja o descuida los secundarios, que apenas aparece el público y apenas lo detalla, que ya no satura al máximo la escena, como había hecho en Los Caprichos o en Los Desastres de la Guerra, que no nos da demasiados detalles del cerrado de las plazas de los pueblos para las corridas de toros, que no crea paisajes, que a veces los personajes parecen flotar, pues sólo le importa la acción y no el contexto, lo que es innovador, y que tiene un enorme estudio de la luz tratada mezclando diversas técnicas en una sola plancha. Así por ejemplo, para mostrar sombras, luces y penumbras combina tanto la técnica de bruñir, como la de arañar con el buril el metal del grabado, comer con ácidos, usar las aguatintas y las aguafuertes, etcétera. El fin de la guerra le ha dotado de mayor posibilidad de adquirir más y mejor papel, mejores herramientas, mejores láminas de metal, etcétera. Todo eso se nota en la obra respecto a la serie de grabados anterior.

La primera parte de los grabados es un conjunto histórico desde los íberos hasta el siglo XVIII. Lo basó imaginativamente en una serie de ideas románticas que tuvo él sobre un libro de Historia de la tauromaquia que le habían regalado hacía tiempo. Son muy discutibles las ideas de ambientación histórica y de realidad histórica, aunque puedan dar datos del siglo XVIII y del XIX. No voy a entrar a valorar las tres partes de la serie ya mencionadas antes. Tan sólo lanzaré como idea básica que Goya retrató la metáfora de la vida y de la muerte a través de la luz y de la sombra. Nótese que los toreros caídos por una cogida de toros están yacendo siempre bajo la sombra del toro o cualquier otra, mientras que los vivos siempre están en zonas de luz. Del mismo modo, los toros que son estocados tienen la zona del estoque en negro, mientras que el resto del cuerpo está blanco, observemos también la oscuridad de la escena de conjunto donde un toro arrolla a unos picadores, o el juego de la luz y la sombra (imposible en las piernas del torero) en "Pedro Romero matando a toro parado"

Goya introdujo como último de los grabados el 34, el llamado "Modo de volar", que aquí os enseño a través de una reproducción original de 1895 que se encontró en la Masia Cabanyes de Vilanova i la Geltrú, que nos expone Anna Jorba Ricart en su bitácora. En esa misma bitácora se podrá ver que fue encontrado hace relativamente pocos años junto a otros grabados que pertenecian a la siguiente serie de grabados, Los Disparates, que Goya creó entre 1819 y 1820. Estos otros grabados no se publicarían por primera vez hasta 1864. Dentro de esa serie, "Modo de volar" tenía el número 13. No estaba numerado por Goya, sino por los editores de 1864, los cuáles al encontrar este grabado consideraron que aunque se había grabado en 1815, o sea dentro del periodo de La Tauromaquia, su temáticca debía estar dentro de Los Disparates. Además, Goya había excluído este grabado de la edición de La Tauromaquia de 1816. No obstante, sabemos que Goya lo había creado para La Tauromaquia, pues él lo numeró en su original con el último número corrido de esa serie. Se puede leer por ejemplo en la investigación de Sigrun Paas-Zeidler realizada en 1978. En el último momento, Goya descartó en 1816 que ese grabado cerrara La Tauromaquia. Es probable que pensara que esa imagen hacía excesivamente evidente la intencionalidad total de la serie que en principio tenía que pasar por algo inocuo y poco peligroso por comprometido políticamente. Pensemos que Goya siempre tuvo miedo al dolor y a la muerte a causa de sus padecimientos por enfermedad y que en esos años Fernando VII práctico todo tipo de torturas y ejecuciones contra sus contrarios políticos. Los hombres que aquí vuelan, son hombres que vuelan por su ingenio científico y no por artes de magia y brujería, como él mismo había representado en otras obras anteriores. Se basó en la noticia real de unos belgas que intentaron inventar máquinas voladoras como las que se ven, parecidas. Del mismo modo que el ser humano lograría volar con su atrevimiento, valor e ingenio, los españoles se habían enfrentado a un enemigo poderoso sólo con valor, atrevimiento e ingenio. Donde los mejores militares de Europa habían fracasado con las armas más modernas, los españoles más simples habían triunfado con navajas. Con este grabado se entendía mucho mejor el mensaje alegórico de toda la serie de La Tauromaquia.

De repente los musulmanes toreando a un toro que les embestía pasaban a ser invasores del pueblo español que se defendía, o bien una de las raíces de la raza española contra el enemigo que les embestía, depende de quien observe. Igualmente las imágenes de los íberos, la del Cid toreando o la del emperador Carlos I de España y V de Alemania, que son dos de los personajes históricos que conforman el imaginario español de defensa de lo español y del catolicismo (no olvidemos que la Guerra de Independencia tuvo un aporte ideológico en mucha gente que creía que era una lucha entre los valores cristianos contra otros ateos o satánicos representados por los valores democráticos franceses). Cobra también nuevo valor la acrobacia de Martincho toreando con los pies atrapados en unos grilletes. O el toro que aparece embistiendo al público al que pisoteaba y mataba tras saltarse la grada, toro que no en vano está volteando con sus cuernos al alcalde de Torrejón de Ardoz y no a un carpintero o un campesino cualquiera. Fue un hecho real, por otra parte, pero en Goya cobra otro sentido a sabiendas del doble sentido que pretendía darle a la obra. Cobra nuevo sentido el recortador que agarra el toro por los cuernos, o el que le engaña desde un caballo o el que lo hace saltando con pértiga. La Pajuelera de Zaragoza, una rareza femenina en la tauromaquia, se transforma así en Agustina de Aragón, una rareza militar en el sitio de Zaragoza. Los burros que embiste un toro vuelven a cobrar el valor metafórico de Los Caprichos y vuelven a ser la Nobleza absolutista y la Iglesia, con lo que el toro aquí pasa a ser los liberales de la Constitución de 1812, acosado por unos toreros que son musulmanes, o sea: el invasor francés. El estudiante Falces embozado puede ser perfectamente un guerrillero en su necesidad de ocultarse para combatir al toro, al francés. La costumbre del público de matar al toro con lanzas y medias lunas, público al que Goya llama "la canalla", costumbre porque el toro derribe a un torero, puede pasar por ser la misma idea que su cuadro El 2 de Mayo de 1808 en Madrid, también conocido como La carga de los mamelucos. Pero también hay otros grabados que nos recuerdan Los fusilamientos del 3 de mayo de 1808. El toro en todo caso, una veces es alegoría de los españoles y otras de las fuerzas francesas.

Todo esto podría poder haber pasado alegóricamente sin demasiados problemas, pero resultaba que hay otros grabados que hablan de que la Guerra de Independencia había sido también una guerra civil a tres bandas entre afrancesados y fernandinos, y dentro de los fernandinos entre liberales y absolutistas. Peor aún, había mensajes también de la represión política de Fernando VII al ser restaurado en el trono. Goya tenía ya problemas con la Inquisición por La Maja Desnuda, quizá eso ayudó a eliminar la enorme pista de interpretación que hubiera sido "Modo de volar". El grabado donde se ve al recortador y rejoneador Ceballos montando un toro negro contra un toro blanco era toda una declaración de la lucha de las dos Españas, una contra otra. En "Echan ierros al toro" se ve como un toro es atacado por una jauría de perros que ha soltado un hombre a caballo con ropas que, si bien eran propias de esa parte de la tauromaquia, nos recuerdan a las de un noble del siglo XVIII, o sea, una referencia a Fernando VII que represaliaba a aquellos españoles que habían combatido por él siendo liberales. La idea es similar al grabado donde se presenta al rejoneador Fernando del Toro intentando presionar al toro desde un caballo para que entre directo a su garrocha, o pica, para matarle, estando el toro totalmente manso ante él en esta escena. Nótese que aunque Fernando del Toro existió, su nombre se asemeja al de Fernando de Borbón. La secuencia de la cogida y muerte de Pepe Illo por el toro también se ubicaría en este sentido de injusticia del monarca sobre los que actuaron a su favor sin ser absolutistas, sobre todo por su ubicación hacia el final de la serie. Ya en Los Desastres de la Guerra habían aparecido algunos grabados finales que expresaban esta idea y que contenía toros y animales defendiéndose de jaurías, e incluso una mujer resplandeciente que moría y resucitaba a la que Goya llamo La Libertad. En aquella ocasión La Libertad era el foco de luz de escenas en total oscuridad que envolvía a los personajes, en La Tauromaquia el cuerpo de Pepe Illo es el foco de luz incluso dentro de la sombra.

Goya le entregó a Ceán Bermúdez La Tauromaquia sin "Modo de volar" en 1816 para publicarla y así nos ha llegado a nosotros en 2015. Espero que con este repaso se comprenda algo de lo que hay detrás de cada grabado de la serie, que es algo más que un acto de amor a la tauromaquia y admiración a los toreros por parte de Goya.

Paro aquí el análisis, pues creo que el lector interesado en visitar la exposición gratuita ya tiene pistas suficientes para contemplar la obra de Goya más allá de una lectura estrictamente del mundo de la tauromaquia. Estos grabados de La Tauromaquia eran algo más que eso. Aunque la Red Itiner expone en Alcalá de Henares en la Sala de Exposiciones de Santa María la Rica, en esta ocasión lo hace en la Casa de la Entrevista, ubicada entre la Plaza de los Santos Niños y el Palacio Arzobispal, en la calle San Juan. Abre todos los días por las mañanas y por las tardes, menos lunes y domingo por la tarde, creo. La exposición comenzó el pasado día 23 de febrero, como anunció las instituciones y la prensa local y madrileña, y acabará el próximo 16 de marzo. Tras pasar por Soto del Real y esta ciudad, pisará Valdemoro, Villaviciosa de Odón, Galapagar, Las Rozas, Getafe, Collado Mediano, Villa del Prado y Navalafuente.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

lunes, marzo 02, 2015

NOTICIA 1455ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 16, última)

LOS BEATLES EN EL SIGLO XXI

Llegamos a la última entrega de este serial. Es una última entrega abierta, pues los Beatles siguen haciendo cosas y ya he dejado escrito varias veces en las anteriores entregas que existe la posibilidad de remasterizar y publicar por primera vez los dos conciertos que hicieron oficiales entre 1977 y los años 1980, la de sacar un tercer volumen de los conciertos en la BBC, o el mucho material inédito grabado y no publicado que quizá algún día nos de una sorpresa a modo de álbum o de álbumes con material nuevo, ¿quién sabe si a la espera de ser álbumes de vejez o álbumes póstumos?  De momento lo que tenemos en lo que va de siglo XXI es aquello que vamos a comentar hoy, todo lo demás son especulaciones ya hechas y deseos de seguidor ya proclamados. Habíamos visto como The Beatles protagonizaron y lideraron el revival de la música de los 1960 en la década de 1990, que volvió a traer a la actualidad una gran cantidad de discos y de grupos pioneros del rock. The Beatles habían realizado en aquellos años 1990 un regreso con material nuevo en parte gracias a las nuevas tecnologías y en parte gracias al rescate y edición de mucho material descartado de los álbumes de los años 1960. Su regreso, a pesar de las canciones nuevas, era fundamentalmente material de archivo sonoro para ayudar a los historiadores y musicólogos, contentar a los máximos seguidores y volver a atraer a nuevos oyentes. Era, pues, fundamentalmente una tarea de archivo sonoro que si bien traía versiones nunca oídas de algunos temas, su labor principal fue la de historiar a los Beatles, cosa que quedaba más asentada aún con el libro y con los documentales que acompañaron a aquellos discos. Los Anthology eran su obra principal de los años 1990, aunque ya vimos que sacaron otros discos. 

El nuevo siglo XXI comenzaba en los años 2000 con una gran mayoría de grupos del grunge reconvertidos al hard rock o a un rock más metafísico, social y pausado, depende de cada caso, pero en general ya no tenían la fuerza que tuvieron en los años 1990, aunque siguieran atrayendo seguidores. Hablamos de gente como Pearl Jam (Mermelada de Perla), Manic Street Preachers (Predicadores Maniacos Callejeros) y otros. Hubo grupos de este u otros estilos que desaparecieron, como Offspring (Descendencia), o que se reconvirtieron, por ejemplo Blur pasó del brit-pop al trip-hop y a la música electrónica  mezclada con rock reconvertidos como Gorillaz, proyecto alternativo de uno de sus componentes. Algunos grupos de los años 1980 regresaron ahora con fuerza renovada, como U2. Los grupos del revival de 1960 cedieron espacio a un revival de los grupos de los años 1970, así por ejemplo The Who tuvieron gran éxito gracias a su música con sintetizadores de 1971 que fue usada para series de televisión como CSI, sobre crímenes y médicos forenses de la policía, o bien Led Zeppelin no sólo fueron redescubiertos por muchos jóvenes sino que además publicaban su propio álbum de la BBC, reeditaban conciertos inéditos, tenían reencuentros y, en fin, seguían los mismos pasos que los Beatles en su reencuentro de los años 1990. El hip-hop y la electrónica también tuvieron gran importancia. Pero quizá el nuevo estilo de los años 2000 se ató a la idea de una nueva fuerza democratizadora de la sociedad a través de la hipotética libertad de elección y de disposición de material cultural que permiten las nuevas tecnologías cibernéticas a través de Internet. De este modo mucha gente desconocida ponía sus canciones o sus discos a disposición del mundo a través de diferentes plataformas de Internet. Poco a poco se fue creando la tendencia de que el estilo predominante de los gustos musicales de los años 2000 fuera la música independiente. Esta independencia a algunos les duraba poco, pues fichaban por grandes discográficas que, en apariencia, trataban de mantener una imagen de independencia y rebeldia frente a las tendencias "oficiales" de la discografía del mercado convencional. En buena parte todo se transformó en apariencia, era una independencia del mercado relativa, a pesar de que en el origen sí existió ese panorama igual que ocurrió en el Verano del Amor de 1967. Esa independencia se mantiene hoy por hoy sólo en los inicios de muchos grupos o bien en aquellas personas cuyos grupos se conforman con un mercado local, de su urbe o de dos o tres más, y no ganan dinero como para vivir de su música, por lo que se ven necesitados de trabajar de otras cosas mientras mantienen con vida sus grupos. En esos años 2000 y dentro de estos esquemas podríamos citar entre los que han hecho fortuna a grupos como Sidonie, The White Stripes (Los Franjas Blancas, que son unos caramelos que coinciden con el apellido de ellos), The Strokes (Los Golpes), Coldplay (algo así como Interpretación Fría o Juego Frío, viene de un poemario del poeta Philip Horky), Spinto Band (Banda Spinto), Flaming Lips (Labios Llameantes) o Wolfmother (Madre Loba), entre otros muchos. En general todas tendían al hard rock aprovechando toda la riqueza de influencias de todos los estilos del rock y del pop que les habían precedido. Igualmente, aunque se mantenían los álbumes, estos fueron cediendo espacio a la antigua modalidad del single reinterpretada fuera del mundo de los discos para poder presentarlo dentro del nuevo mundo de las tecnologías cibernéticas y los nuevos soportes de almacenamiento de información digital, ya sea en ordenadores, teléfonos móviles, aparatos de MP3 o de MP4, etcétera. En este sentido, si las nuevas bandas eran ricas en sonidos y estilos gracias a todo el pasado que les precedía, en cuanto a los formatos musicales hubo una involución a los años 1950, a pesar de que el soporte digital no existiera en los años 1950.

Ya en lo que va de década de 2010, y estamos en 2015, el panorama parece continuar el de la década de 2000, aunque ahora hay numerosos grupos de música hechos famosos a través de programas de televisión, especialmente los casos de cantantes sin grupo fijo, cantantes que se basan en la provocación por la provocación más que en la música, como pueda ser el caso de Miley Cyrus, Beyoncé, Shakira, Britney Spears o Christina Aguilera, que siguen los pasos de Madona en los años 1980 o, en los años 1990, de las Spice Girls (Chicas Picantes), para disgusto de cantantes de los años 1960 como Joan Baez, que declaraba en 2006 avergonzarse de que se basaran en explotar su cuerpo y no su música, por lo que se retiraba de la música. En general en los años 2010 la música aparentemente independiente tiene ahora más que nunca un soporte televisivo que les transforma en producto de televisión, esto ya pasaba mucho en los años 1980 con la MTV, pero ahora el músico era menos músico y más espectáculo, hasta Ozzy Osbourne, de Black Sabbath, se prestó a mostrar cada detalle de su vida en un programa.  Quizá ahora se podría decir que se buscan influencias en los estilos más puros, como el soul, con ejemplos en Amy Winehouse, Adele, Hozier, o incluso Pharrell Williams, el pop con elementos electrónicos que se popularizó en los años 1980, como Taylor Swift o Maroon 5, o como el country y el folk como Imagine Dragons (Imagina Dragones) o muchos de los grupos famosos en la anterior década de 2000. Paro aquí el repaso musical del siglo XXI, pues este serial es de los Beatles y soy consciente de que a lo largo de él no hemos comentado a muchos grupos importantes, como Kiss (Beso) o Alice Cooper en los años 1970 o Police (Policía) en los años 1980 y muchos otros. Estos repasos sólo son para contextualizar, por tanto, sigamos con los Beatles comenzado el siglo XXI.

Los Beatles llegaban a este panorama del siglo XXI habiendo publicado Yellow Submarine Soundtrack en 1999, que era la revisión de la banda sonora de 1969 haciendo un segundo disco complementario de la misma. Decidieron comenzar el siglo publicando en el mismo año 2000 un álbum recopilatorio llamado 1. Salió a la venta el 13 de noviembre. En principio iba a ser un recopilatorio más, pero resultó que el disco debió combinarse con alguna serie de gustos e intereses de antiguos y nuevos seguidores nunca bien explicados y, otra vez de improviso como en 1994, se transformó en un éxito mundial de la noche a la mañana. De hecho desbancó a Let it Be, de 1970, como el disco más vendido de los Beatles. No sólo eso, es el disco más vendido de la década del 2000, a pesar de todo el contexto que he comentado antes, es el disco más rápidamente vendido y agotado de la Historia, y es uno de los seis álbumes que tienen premio de Disco de Diamante en la carrera de los Beatles. Los otros son 1962-1966, 1967-1970, The White Album, Abbey Road y Sgt. Pepper's Lonely Hearts Club Band. Es muy raro alcanzar tantos millones de ventas en todo el mundo como para lograr el reconocimiento del Disco de Diamante, al tener seis los Beatles les transforma y les asienta como uno de los grandes creadores del rock. El álbum 1 alcanzó este distintivo de manera rápida y meteórica, y fue también Disco de Platino en 13 países y también Disco de Platino en todo el territorio unido de la Unión Europea, Disco de Diamante de manera individualizada en USA y en Canadá, e innumerables veces Disco de Oro en muchos más países. Además mantuvo el puesto de número uno de ventas en las listas de discos Billboard (la más importante del mundo por abarcar todo el mercado norteamericano, que es el 50% de las ventas mundiales de discos), y en las listas ARIA (Australia, un continente en sí mismo) durante el final de 2000 y el comienzo de 2001. 

¿Cuál fue el secreto de 1? Sinceramente, no se sabe. El 13 de noviembre de 2000 salió a la venta y la gente no paró de comprarlo y de escucharlo. No aportaba nada nuevo. Se trataba de la recopilación de veintisiete canciones de los Beatles que habían sido número 1 en las listas de éxitos de la Billboard el día que se estrenaron a lo largo de los años 1960. Los Beatles fue un grupo que batió un récord de números 1, así como de tener varias canciones a la vez en los puestos más altos de la Billboard. Por ello en el 2000 los Beatles vivos y Yoko Ono quisieron empezar el siglo XXI con este recopilatorio, siguiendo un poco la línea de los años 1990 de editar discos que reconstruían su memoria histórica. Eran canciones más que disponibles en otros recopilatorios anteriores, así como en sus propios álbumes. De hecho pudieron ser treinta las canciones que contuviera, pues también llegaron a número 1 y no se incluyeron en el álbum "Please please me", "Strawberry fields forever" y "For you blue" (aunque este como cara B de "The long and winding road"). Hay que reconocer que el disco es muy potente y, aunque las canciones que contiene son las más obvias y repetidas de su carrera, quizá sea el recopilatorio más deseable de tener en casa de entre todos sus recopilatorios. Es el más dinámico.

En este disco McCartney quiso que "Yesterday" fuera firmada sólo como canción suya, pero Yoko Ono se negó, por eso se mantiene la firma McCartney / Lennon. George Martin siempre apoyó que se firmara sólo McCartney, pero dejó este asunto a los que tenían los derechos de la canción. Como sea, veintitrés de las canciones son de Lennon / McCartney y una es de Harrison, "Something", Todas habían sido producidas por George Martin, excepto "The long and winding road", producida por Phil Spector. Los ingenieros de sonido eran Norman Smith, Geoff Emerick, Eddie Kramer, Ken Scott, Barry Sheffield, Glyn Johns, Phil McDonald, Jeff Jarratt y Peter Brown. El sonido ya estaba montado en sus respectivos años de creación, como mucho se remasterizó en los Abbey Road Studios de Apple por Peter Mew, que ya había trabajado en los Anthology, y probablemente colaboraron en esa tarea Peter Cobbin y Steve Rooke. Coordinó todo Allan Rouse. Todos ellos venían de esos trabajos de los Anthology, aunque faltaba Jeff Lynne.

La portada era una pintura de un número 1 amarillo con fondo rojo, acompañado en una esquina del nombre de The Beatles. Fue un cuadro creado por Rick Ward, que volvió a trabajar con The Team para crear todo el diseño de la carpeta, igual que en otros proyectos de los años 1990 y de los que estaban por venir, ya comentados. Principalmente el libreto interior eran las fotografías correctamente catalogadas de todos los singles que incluía el álbum, estaban extraídas de las colecciones particulares de discos de Joachim Noske y Bruce Spizer. Mientras que la fotografía psicodélica de la contraportada era del famoso fotógrafo Richard Avedon, que les fotografió en 1967. Todo ello contaba con una nota introductoria del mismísimo George Martin y con notas aclaratorias de catalogación de los discos escritas por Mark Lewishon. 

Tras el 1 publicado a finales de 2000, en  2001 Yoko Ono, Ringo y Paul McCartney supieron porqué Harrison les dijo sí a aquella reunión de los Beatles en los años 1994-1996. O quizá ellos lo supieron antes del 2001. Al mundo en general nos tomó por sorpresa la noticia de la muerte de George Harrison el 29 de noviembre de 2001 a causa de un cáncer mal curado que había contraído en aquellos años 1990 y que terminó siendo terminal. A pesar de que había dejado las drogas y el alcohol en 1968, sus excesos pasados se cobraban ahora su factura. El más joven de los Beatles era el segundo en morir. Guardó en secreto su enfermedad con ayuda de su esposa Olivia. Sus últimos meses de vida, o quizá su último año de vida, lo pasó acompañado de unos monjes budistas o hinduístas que le ayudaron a prepararse para el último momento sin temores y arreglando todos aquellos conflictos que iba a dejar en la vida terrenal. Llamó a todos sus amigos más cercanos y cerró cuentas con todos, incluído Paul McCartney, dejándoles un mensaje de reconciliación total y amor. Su muerte fue recogida y asumida así por su círculo más cercano, que vivió su lenta transición a la otra vida, pero fue impactante para sus seguidores, pues nadie lo esperaba. Resolvió incógnitas de algunos porqués de los Anthology. No existen imágenes últimas de Harrison que se conozcan públicamente, fue voluntad suya, tampoco hay imágenes del féretro ni de la urna cineraria, pues fue incinerado. No quiso que su tumba fuera un lugar de peregrinación como lo era la de Jim Morrison en Paris, negativa que también ocurrió con Lennon, no hay tampoco tumba de él. En teoría sus cenizas fueron lanzadas al Ganges, el río sagrado de los hinduístas, que llevaría al Más Allá. George Harrison murió el 29 de noviembre de 2001, como he dicho, por lo que le dio tiempo a conocer los trágicos sucesos de New York del 11 se septiembre de ese año. Parece ser que también dejó un mensaje de paz y amor para la Humanidad, con el deseo de que cesasen las guerras y las violencias. Pero para esas fechas ya se estaba produciendo la Guerra de Afganistán en respuesta a los ataques a Estados Unidos del mes de septiembre. Harrison también dejó un álbum póstumo que había grabado como regalo a sus seguidores en el primer aniversario anual de su muerte, se publicó por tanto en 2002, se llamaba Brainwashed (Lavado de cerebro).
 
En cierto modo Lennon también estuvo presente en el mensaje de paz, amor y fin de las guerras tras los atentados del 2001. Su viuda, Yoko Ono, pagó durante muchos meses el cartel luminoso de Picadilly Circus, en Londres, para que contuviera una frase de Lennon que mandaba ese mensaje. Yo mismo lo vi en persona y me fotografié con él de fondo en febrero de 2002. 

En noviembre de 2003 McCartney, Ono y Ringo, pero fundamentalmente el primero, editaron y sacaron Let it be... Naked, que ya comenté en anteriores entregas, el cual era la reconstrucción del Let it be tal como se había ideado en origen antes de que Lennon le diera las grabaciones a Spector en 1970. Era una aportación nueva. En 2004-2005 editaron en película en DVD uno de sus conciertos estadounidenses, a precio desorbitado para sus seguidores medios de clase obrera. Aunque se agotó, la mayoría de la gente que lo compró o era gente con sueldos altos o eran personas que hicieron un esfuerzo económico tremendo. No hicieron mucho caso a las quejas de los seguidores de siempre, pues en ese mismo año 2004 editaron la caja The Capitol Albums, volume 1, con la reedición en disco compacto digital (CD) de sus cuatro primeros albumes en USA. El precio también era muy elevado, algo más de 100 euros. En 2006 sacaron The Capitol Albums, volume 2, con los otros cuatro albumes editados en USA. El precio igualmente era de 100 euros. También publicaron todos sus álbumes en CD con carpetas de cartón imitando las carpetas de vinilo en miniatura, lo que ponía esas ediciones especiales en unos 30 euros. Los excesos de McCaertney y Ono con estos precios y estas ediciones para coleccionistas debió pasarles factura, porque las quejas se transformaron en algo más que quejas. En 2014 los Beatles reeditaron todos sus álbumes, tanto los oficiales europeos como los que se editaron para USA y para Japón, de manera remasterizada, con carpetas con más información en sus libretos y precios rebajados a 10 euros, cuando los habían estado vendiendo de manera individual al precio de 20 euros (el precio medio de un álbum de otro grupo estaba entre los 12 y los 15 euros, y últimamente bajando a los 10 euros). Está reeditado hasta el recopilatorio Yesterday and today, de 1966. Probablemente McCartney y Ono se dieron cuenta que la crisis económica de 2008 forzaba a la bajada de precios, y que las nuevas tecnologías fuerzan a ampliar las carpetas, respetando lo que históricamente ya contenían, y a cuidar más la calidad de sonido de cada álbum. Es más, son uno de los primeros grupos, no el primero, en editar y vender su obra completa como suplementos de diversos periódicos europeos. Pero esto pasaría en 2013-2014, o sea: hace poco. De momento estábamos en 2006.

La única novedad que habían editado los Beatles de manera conjunta como Beatles en los 2000 había sido Let it be... Naked, en 2003. Cuando en 2006 editaron el segundo volumen de cajas de los álbumes editados con Capitol Records, también editaron un nuevo álbum el 20 de noviembre de ese 2006. Se trataba de Love (Amor), que resultó ser otro éxito de ventas, aunque no al mismo nivel que 1. Fue Disco de Platino en nueve países y también en el conjunto de todo el mercado común de la Unión Europea, Disco de Oro en otros siete países y Premio Grammy. 

La creación del álbum Love responde a cuestiones muy peculiares. Primero porque aunque es de los Beatles la realidad es que se trata de una nueva revisión de muchas de sus canciones remezcladas de una manera nueva y presentando un sonido nuevo, casi místico, gracias a la electrónica y una interpretación intencionadamente teatral, o sea, queriendo hacer de las canciones antiguas un conjunto como si quisieran formar una ópera rock o un disco temático. George Harrison admiraba al grupo de teatro franco-canadiense llamado El Circo del Sol (Cirque du Soleil). Alguna vez había expresado su deseo de crear algo con ellos o de colaborar con ellos. Harrison había llegado a un acuerdo con Guy Laliberté en 2001 para crear Love y convenció antes de morir a Ono, McCartney y Ringo. Así que en buena parte Ono, McCartney y Ringo trataron de lanzar un disco nuevo respetando esta idea de Harrison, ya que era la baja más reciente de los Beatles, cuyo proceso final de su enfermedad les había marcado en el sentido de creer que fue algo ejemplar y que, por ley de vida, a ellos mismos les tocaba comenzar a pensar en qué legado iban a dejar en sus últimos años, siendo conscientes de que eran parte fundamental de la Historia cultural del siglo XX. Además, algunas ideas de Harrison en los Anthology habían sido descartadas y, de algún modo, se trataba de compensarle. La idea, sin embargo, no nacía de los Beatles vivos, ni de Ono, ni de Olivia, la viuda de Harrison, sino que venía del propio Circo del Sol y Harrison. Ellos querían crear un espectáculo de teatro, efectos especiales y de luz, música y circo de acrobacias y magia basado en el mundo de los Beatles, que no en la vida de los Beatles. Parte de las obras del Circo del Sol en torno a este proyecto las gestionaron Cinthya Lennon y Julian Lennon, que necesitaban dinero, pues tenían problemas económicos. Solicitaron a Ono y a McCartney permiso para poder poner en pie la producción de Love. A todo esto se unió un George Martin que en 2006 tenía 80 años. Personalmente George Martin pensó que él ya había hecho en la música todo lo que tenía que hacer, aunque siempe estaba sediento de seguir contribuyendo y aprendiendo de las nuevas tecnologías. Lo más acuciante para George Martin era que en los últimos años sus ingresos habían mermado en proyectos para ayudar a su hijo, Giles. Les pidió a McCartney y Ringo que le dejaran producir Love para poder enseñar y promocionar como productor y técnico de sonido a su hijo Giles Martin. Todos estos factores se unieron a que al producir un nuevo sonido en un nuevo disco, los ingresos de este disco escapaban del control económico de Michael Jackson. Todo se conjugó y se creó la obra de teatro Love, del Circo del Sol, usando una línea argumental hilvanada con la nueva mezcla de canciones de los Beatles. Una línea argumental que estaba en torno a los personajes de las canciones de los Beatles, no en los Beatles, hay que insistir en ello. 

Todo lo contado comenzó a ponerse en marcha técnicamente en 2003, aunque se ideara en 2001 y se culminase en 2006. Por primera vez los Beatles produjeron el disco en un lugar que no era Londres, ni New York, lo hicieron en Las Vegas. Era un disco en sonido DTS 5.1 para que coordinase con el espectáculo que debía desarrollarse en la carpa del Circo del Sol. No hay espacios entre canciones. Se trata de la primera aparición de los Beatles en teatro. George y Giles Martin respetaron las grabaciones originales entremezclando sus partes y dotándolas de algunos sonidos nuevos como hilos de unión, tales como respiraciones. Algunas partes de canciones son usadas como transiciones, por ejemplo "Cry, baby, cry" (Llora, nene, llora), y otras incluso son retratadas al completo con técnicas de los años 1960, como "Gnik nus", que es "Sun King" (Rey Sol). 

El proyecto contó con veintiséis canciones, de las que tres eran de Harrison, una de Ringo y una compuesta por todos ellos. Yoko Ono y Olivia Harrison contribuyeron en sus permisos legales y una pocas aportaciones de ideas de cómo podría ser el proyecto discográfico. En la composición del disco producido por George y Giles Martin intervino Dominic Champagne, pues necesitaba que las canciones cuadraran en sonido y tiempo con el espectáculo de teatro. Debía servir de linea argumental, de apoyo sonoro y de tiempos para que los artistas fueran evolucionando sus actuaciones en la pista del circo. Para esa comunión entre teatro y música rock hubo un trabajo conjunto de Guy Liberté, Gilles Ste-Croix, Neil Aspinall (cerca ya del año que sería su muerte), Jonathan Clyde y Adam Sharp. Así pues, Love pertenece tanto a Apple como a El Circo del Sol. Esto se nota también en la carpeta. Si toda la carpeta estuvo a cargo de Drew Lorimer, el logotipo que figura en la portada es de Drew Lorimer y Phillippe Meunier junto a Janina Bunjamin de Diesel Marketing. 

El ingeniero de sonido que usaron George y Giles Martin fue Paul Hicks, que ya había trabajado con los Beatles, y sus asistentes, Chris Bolster, Mirek Stiles y Sam Okell, todos coordinados por el ya conocido Allan Rouse. Las herramientas de sonido más novedosas de los años 2000 las manejaron Giles Martin y Paul Hicks, asistido por Richard Barrie. Además, la música adicional para hilvanar cada canción fueron arreglos musicales de George Martin con su hijo, asistidos por Olga Fitzroy, mezclados por Isobel Griffiths y copiados por Vic Fraser en diferentes partes del disco para crear un sonido de leit motiv. Todos ellos trabajaron, como he dicho, sobre las canciones originales de los años 1960, cuyos ingenieros de aquella época fueron Norman Smith, Geoff Emerick, Ken Scott, Phillip McDonald y Glyn Johns. Por tanto, con todos los nombres mencionados se puede entender que por una parte Love era un disco fundamentalmente salido de las ideas de los Martin con el Circo del Sol, y que por otra parte entre los años 1990 y 2000 los Beatles vivos habían añadido miembros nuevos en la "familia" Beatle que sustituían de manera constante a aquellos que se habían ido muriendo de entre el personal que siempre trabajaba con ellos.

El libreto contaba con notas explicativas de George Martin y de Giles Martin. El resto del libreto era una colección de fotografías entre la psicodelia y el diseño propio del comienzo del siglo XXI. Mostraban imágenes propias del espectáculo de teatro. El logo de la portada está hecho en este sentido en tonos amarillos, naranjas y rojos con las siluetas de los Beatles saltando probablemente en la película A hard day's night.

Tras Love, The Beatles hicieron el 11 de noviembre de 2013 el álbum  The Beatles, on air, live at the BBC volume 2, ya comentado en otras entregas, y después The Beatles' Bootleg Recordings 1963 (Las grabaciones pirata de los Beatles de 1963), publicado el 17 de diciembre de 2013. No se publicó en discos físicos, sino que sólo se publicó cibernéticamente a través de la tienda de Internet iTunes, y tan sólo durante unas pocas horas. Aquella persona que lo comprase y lo descargase se puede sentir afortunada. En realidad era una jugada para que las leyes de la Unión Europea sobre propiedad intelectual no hicieran que las canciones de 1962 y 1963 pasaran a ser ya de dominio público. Es de esperar entonces que hagan la misma jugada con los años de 1964 a 1970. En este recopilatorio hay cincuenta y nueve canciones, algunas de ellas sacadas de los directos de la BBC aún sin publicar. Todas las canciones del álbum son versiones de conciertos o maquetas que todavía no habían salido a la luz de manera oficial, a pesar de que algunas contengan variaciones minimas, lo justo para que la legalidad las considere diferentes. El 21 de enero de 2014 sacaron The US Albums (Los álbumes de Estados Unidos), que también son vendidos fuera de su caja, como ya he comentado antes, y The Japan Box (La Caja de Japón), con la misma idea que el anterior. También estas reediciones barajan la posibilidad de sortear las legalidades internacionales de los derechos de autor, o sea: pretenden prolongarlos en el tiempo. Ni que decir tiene que su costumbre de publicar por este motivo y en cajas, aumentando mucho el precio y más cuando lo hacen por breves tiempos y tiradas limitadas, va aumentando el disgusto y el malestar entre sus seguidores más fieles, que se sienten cada vez más utilizados y ninguneados, a pesar de que, yo entre ellos, a la vez agradecemos determinadas reediciones, que no todas, sobre todo cuando faltan por remasterizar discos que nunca han estado en CD, como los conciertos de At the Hollywood Bowl o el In Italy.

Pues hasta aquí ha llegado mi serial dedicado a los Beatles. No sé si a alguien le habrá servido para conocer mejor a este grupo y el porqué de su importancia en la Historia del rock y la cultura del siglo XX. Mis traducciones al español de algunos nombres en inglés han sido asistidas y asesoradas por Luis Abad, un amigo y profesional de la sociología y del Cine. Es muy de agradecer. Como los Beatles no paran de hacer cosas y siguen vivos dos de ellos, más Ono y George Martin, supongo que aún escribiré más de ellos, es de esperar que ocurran más cosas con su Historia. Sobre todo porque son mis favoritos entre la música. Sin más. Un saludo y que la cerveza os acompañe.

Se me olvidaba, para cerrar el serial me queda recomendar una película. Hoy, para cerrar, recomendaré That'll be the day (Ese será el día), de Claude Whatham en 1973. En ella actúan músicos como Keith Moon, Ringo Starr o Billy Fury en medio de un plantel de actores propiamente dichos. Se trata de un drama con un argumento paralelo a la segunda ópera rock de los Who, Quadrophenia, de ese mismo año y con película propia en 1979, rodada por Franc Roddam. Se trata de la historia de un joven a lo largo de varios años de la década de 1960 en la que se va viendo como el rock and roll evoluciona en sus comienzos de esa década. Este joven es un desarraigado con un conflicto familiar evidente, el cual no encuentra su acomodo entre los convencionalismos de la vida adulta y se ve atraído por la filosofía de vida y el éxito de los grupos de rock en Bristol, Reino Unido. Sin contar más del argumento, diré que refleja bien el conflicto generacional de los años 1960 en el mundo anglosajón, que se alimentaba del rock, así como pone en evidencia que la formación y vida de un rockero no era tan ideal como la mitificación que se comenzaba a hacer de ellos ya en ese comienzo de los años 1970. Merece mucho la pena.

sábado, febrero 28, 2015

NOTICIA 1454ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 15)


 LOS BEATLES VUELVEN

Los años 1990 van a ver una resurrección de los Beatles y un revival de la música de los años 1960 en mitad de una década cuya revolución musical propia se debatía entre el grunge, el brit-pop y el hip-hop, si acaso la música electrónica o de máquina también tuvo allí un desarrollo interesante en cuanto a lo que a música de discoteca respecta. Como vimos en la anterior entrega, ante el éxito de Oasis, McCartney y Ono se pusieron de acuerdo en 1993 para reeditar los recopilatorios de serie roja y serie azul en Navidades, a pesar de que parte de los beneficios se los llevaría Michael Jackson por una serie de jugarretas económicas. El 30 de noviembre de 1994 sacarían un disco doble con material nuevo gracias a las grabaciones de los archivos de la BBC, el The Beatles, Live at the BBC, que aún estirarían un poco más con un EP extraído del álbum, con alguna grabación no incluída en él, y que se publicaría el 20 de marzo de 1995. Lo que creían que iba a ser consumido por seguidores nostálgicos de cierta edad ante el panorama de brit-pop que copiaba la música de los años 1960, se transformó en un evento en toda regla que arrolló en ventas y creó nuevos seguidores entre la gente más joven que comenzaba a escuchar música, algo que, si bien lo habían deseado, no se habían imaginado que tuviera las cotas de éxito que alcanzaron tras treinta años de evolución musical con estilos mucho más rápidos, salvajes y de letras más osadas. Los jóvenes se acercaron a todo tipo de grupos de los años 1960, de ahí el revival, e incluso les versionaban con grupos propios, anónimos para la Historia muchos de ellos. Lo que no sabía el mundo es que la oferta de la BBC a McCartney y Ono sobre editar esas grabaciones en disco como parte de su colección de archivos sonoros en 1994, le vino muy bien a McCartney y a Ono, pues habían cesado sus peleas y se traían un secreto entre manos que iba a revolucionar 1995. De repente, el The Beatles, Live at the BBC pasó a ser entendido en 1995 como una antesala con entrevistas y conciertos en la radio como promoción de los Beatles a falta de un Lennon vivo que pudiera ir a la radio con el resto de sus compañeros para hacer esto mismo.

Como dije en la anterior entrega, Paul McCartney había ido a New York en enero de 1994 para apoyar el ingreso de John Lennon en el Salón de la Fama del Rock and Roll. Allí se encontró con Yoko Ono, la cual, sellando las paces de una manera evidente, pues tras la muerte de Lennon en 1980 tuvieron varios momentos de comprensión mutua, pero no de paz, le entregó las cintas magnetofónicas de cuatro canciones grabadas a modo de maqueta sobre las que trabajar que había grabado John Lennon al piano. Contenían "Free as a bird" (Libre como un pájaro), "Real love" (Amor real), "Now and then" (Ahora y entonces) y "Grow old with me" (Envejece conmigo). McCartney siempre había intentado una reunión de los Beatles desde el mismo momento de la separación en 1970, a pesar de todos los juicios y peleas entre ellos. Lo más parecido, ya lo comentamos, lo logró en realidad Ringo en su álbum homónimo de 1973. Al morir Lennon en 1980 tal reunión parecía ya imposible, pero se podían editar aún muchos recopilatorios y trabajar algo del material descartado de algunos álbumes. O bien, también se barajó, se podían reunir los tres Beatles vivos y usar de sustituto de Lennon a Julian o a Sean, sus hijos. Todo esto no se produjo. Ono había mantenido con firmeza la última palabra de Lennon en este asunto: no, y Harrison tampoco quería hablar de ello, pues no quería volver a ser infravalorado dentro de los Beatles. Pero en enero de 1994 el gesto de Yoko Ono abría una esperanza de reunificación nueva y extraña. 

La tecnología informática de los años 1990 había avanzado de manera más que sorprendente, aunque dista mucho de los enormes avances del siglo XXI. Además, los equipos de sonido con todo tipo de funciones también habían sufrido una revolución tecnológica. Tanto que a McCartney y a Ono se les ocurrió experimentar de nuevo y hacer algo que jamás se había hecho: usar viejas y deterioradas grabaciones en cinta para limpiarlas y editarlas de modo que quedasen con un sonido limpio y mezclable con el objeto de montar una canción nueva como si se hubiera mezclado diferentes partes grabadas de una canción actual. La idea era montar una canción como se venía haciendo desde que ellos potenciaron la idea de grabar por partes en 1967-1968, pero con la novedad de someterlo todo a una restauración sonora de una de esas partes y a una adaptación sonora de las partes realmente nuevas. Esto en 1994 era una tarea compleja e inédita. No se había hecho aún. Además había otra cuestión que tampoco se había traspasado hasta entonces, la cuestión ética y la cuestión moral acerca de si era lícito usar la creación inacabada de una persona muerta que, en el caso de Lennon, se había negado a reunirse con sus antiguos compañeros y que, en todo caso, no podría opinar sobre el proceso de creación de lo que resultara. Esto último quedó en manos de Yoko Ono, como su heredera, la cual dio el visto bueno alegando que Lennon seguro que lo querría así. McCartney y Ono le entregaron las cintas a Jeff Lynne, antiguo componente de Electric Light Orchestra (Orquesta Eléctrica Ligera) en los años 1970, el cual desde 1987 era un productor musical que, además, trabajaba en Apple. En total secreto, Lynne debía restaurar el sonido de las cintas magnetofónicas. Apple seguían siendo los estudios de grabación con la tecnología más avanzada, pero disponía de dinero extra si debía invertir en algo. El sonido estaba muy deteriorado por sus condiciones de grabación tanto como por el destrozo del paso del tiempo. Tardó semanas en lograrlo. En ese tiempo McCartney y Ono tenían que solucionar el otro problema de la reunión de los Beatles: Harrison y Ringo. 

Ringo no tuvo problemas con volver a formar los Beatles, sobre todo porque sus excesos varios y su ritmo de vida le habían dejado al borde del abismo si no ingresaba pronto una cantidad fuerte de dinero. Lo que ganaba en álbumes y conciertos propios desaparecía tan rápido como entraba en sus cuentas. Un nuevo disco con los Beatles suponía recuperarse. Además, era el miembro de los Beatles que mejor se llevaba con McCartney, habían colaborado varias veces entre sí en aquellos años. El mayor problema era realmente George Harrison, pero, sorprendentemente, Harrison les dijo que sí porque se trataba de honrar a Lennon. Se pensó y se especuló que también él tendría problemas económicos, ya que sus álbumes más recientes habían sido un fracaso de ventas. Años más tarde sabrían porqué Harrison dijo que sí. Lo comentaré en la próxima entrega.

La primera canción sobre la que trabajaron fue "Free as a Bird", porque era la que parecía más recuperable. Estuvo como técnico de sonido supervisor George Martin asistido por Geoff Emerick. Los productores fueron los cuatro Beatles más Jeff Lynne, pues Lennon estaba en cierto modo presente al haber sido él quien grabó la maqueta, quien compuso la canción, quien tocaba el piano y quien cantaba. Se trataba de una grabación de 1977 y la estaban poniendo al día en la primavera de 1994. Los otros Beatles añadieron ideas y compusieron y grabaron sus lineas instrumentales. George Harrison, aparte de meter su guitarra eléctrica, quería introducir un ukelele tocado por él al final de la canción, pero George Martin se lo impidió razonándole que quitaría protagonismo a sus compañeros si tocaba ese final. Años más tarde George Martin se arrepintió de haberle dicho que no ante las circunstancias personales de Harrison, por entonces desconocidas para ellos. La canción quedó a gusto de todos y pasaron a la siguiente canción, que era "Real Love". Fue la misma historia. Tras esta canción comenzaron a trabajar con "Now and then". El sonido estaba muy deteriorado, pero parece ser que se logró hacer algo con ella. Sin embargo era muy floja, muy poco potente, por lo que no les entusiasmó demasiado. Cuando en mayo comenzaron a trabajar en una cuarta canción, esta fue una composición antigua de McCartney y Harrison llamada "All for love" (Todo por amor). Parece ser que en esta canción hubo de nuevo todo tipo de peleas entre los dos músicos acerca de cómo debía componerse las líneas instrumentales, resurgiendo los viejos fantasmas del ego de McCartney y de sentirse minusvalorado Harrison. Hubo una gran discusión sobre la que han guardado silencio todos los presentes, salvo algunos ingenieros de sonido de los estudios Apple. Por eso la siguiente canción de Lennon encontró problemas, se trataba de "Grow old with me". El sonido estaba muy sucio y deteriorado. En principio se dice que los otros tres Beatles no llegaron a grabar con ella ya que Harrison abandonó el proyecto, aunque intentaron limpiarla sus técnicos. Se supone que fue deshechada y que Yoko Ono la aprovechó para incluirla en el álbum The John Lennon Anthology (La antología de John Lennon), publicado el 2 de noviembre de 1998. Si los Beatles hicieron o no algo con esta canción será algo que supongo que nos enteraremos tarde o temprano, pues el proyecto continuó y Harrison estaba en él. Estas canciones darían tres álbumes recopilatorios y un documental de Historia de los Beatles llamados Anthology (Antología). Harrison estuvo presente en todo ello tanto en las grabaciones de los discos y el documental en 1994-1996, como en una reunión que tuvieron pocos años después para grabar una retrospectiva sobre esa obra que se añadiría a la reedición del documental en 2003. Es más, incluso McCartney, Harrison y Ringo salen haciendo una improvisación musical en los estudios y jardines de la mansión donde vivía George Harrison.

Como sea, Anthology 1 se publicó el 20 de noviembre de 1995, Antohology 2 el 18 de marzo de 1996, y Anthology 3 el 28 de octubre de 1996. Si los Beatles planeaban sacar un álbum nuevo con canciones nuevas, no lo sabemos, pero desde luego de aquellas canciones que les entregó Yoko Ono quedó estos discos, el documental y los singles y EP que comenté en la entrega anterior. Anthology 1 contenía "Free as a Bird", Antohology 2 contenía "Real Love", pero Anthology 3 no contenía "Now and then" ni "All for love", lo que fue un poco decepcionante para muchos seguidores tras las enormes satisfacciones de las dos entregas anteriores. El posible disco nuevo que pudo ser y no fue no sólo hubiera contado con las cinco canciones citadas, como especulación propia tras saber este dato a través de un amigo, se sabe que también existe un tema musical llamado "Carnival of light" (Carnaval de luz) que grabaron en plena psicodelia el 5 de enero de 1967, de unos casi catorce minutos de duración, el cual era experimental y con instrumentaciones electrónicas, cacofonías musicales al estilo de "Revolution 9". Esa podía haber sido la canción sexta. McCartney ya ha dicho que quiere hacer algo con ello en el futuro. Asíque está prometida su publicación como canción de los Beatles, ya que tampoco entró dentro de la selección del Antohology 2. Sabemos también, como he comentado en otras entregas, que hay material grabado desde 1968 como para sacar varios nuevos álbumes con temas nuevos, entre ellos un "Helter Skelter" de treinta minutos de duración. ¿Se está planeando ir publicando discos nuevos con cuenta gotas o acaso un disco póstumo de los Beatles para cuando muera el último de ellos? No lo sabemos. Ellos y los de su "familia" que siguen vivos guardan silencio. Sobre todo esto nos informa mucho la comunidad Taringa a través de The Beatles: Now and then (historia), y en cuanto a "Carnival of light", gracias a los dueños del bar El Reloj de Alcalá de Henares que me avisaron, puedo deciros que podéis leer más en "Carnival of light", asociada a Wikipedia.

Los Beatles se tomaron un descanso en el verano de 1994, tiempo para reflexionar de Harrison, y tras esto volvieron para trabajar juntos en el proyecto de la BBC sobre el álbum y el EP de The Beatles, Live at the BBC. Luego retomaron el proyecto Anthology recuperando sus viejas canciones no publicadas, incluso las de antes de ser famosos, descartes y pruebas de canciones conocidas e incluso fragmentos de conciertos nunca antes editados de manera oficial, aunque sí en el mercado pirata. Todo se completaba además con un libro oficial con su Historia contada por ellos y la gente de su "familia", recuperando incluso viejas entrevistas, y un serial documental de televisión de varios capítulos que se retransmitió en primicia en Reino Unido y en USA y acabó siendo visto en todo el mundo y vendido en DVD, incluso ampliado en 2003. La primera edición del documental fue de 1995, lo produjeron los Beatles vivos más Yoko Ono, lo dirigieron Kevin Godley, Bob Smeaton, Geoff Wonforr y Bob Smeaton. Obviamente la recomendación de cine para entender esta época es esta, Anthology. Fue un ejercicio de sinceridad donde no se callaron ni lo bueno ni lo malo, e incluso se hicieron autocrítica. El resultado final es un modo de hacer documental bastante ejemplar que incluso ha creado escuela. Sin embargo, surgieron algunas voces que pidieron aún más autocrítica, al margen ya de los nunca desaparecidos paranoicos partidarios de diversas teorías de la conspiración. En todo caso, en la serie de documentales se ven imágenes de archivo muy interesantes, más entrevistas y participaciones de todo tipo de gente, no sólo de ellos, y con todo tipo de opiniones y de informaciones directas sobre procesos creativos o sucesos de su Historia.

El 20 de noviembre de 1995 salía la primera parte de los Anthology teniendo por avanzadilla en las radios y televisiones el single de "Free as a bird". Tanto el videoclip como la canción en sí misma no está exenta de guiños a la teoría de la muerte de Paul McCartney en 1967 y una posible reunión de Lennon y McCartney en la vida de ultratumba, en el Cielo. Aparece desde el posible accidente de tráfico a determinadas otras pistas paranoicas que apuntó Murray the K en 1969. Obviamente es una broma de ellos, pero también es un magnífico truco para alimentar una polémica que les ayudara a vender como mínimo la leyenda. El disco contiene temas musicales jamás escuchados antes, como las grabaciones de unos Beatles adolescentes en los años 1950 o grabaciones de sus conciertos antes de ser famosos. 

El productor de los tres discos fue George Martin, asistido por Mark Lewishon y Allan Rouse, que ejerció de coordinador de todo el proyecto. El técnico de sonido principal fue Geoff Emerick. Otros técnicos de sonido fueron Paul Hicks, Peter Mew, Chris Blair y Chris Brown. En todo el proceso de mezclas de sonido estuvo trabajando Jeff Lynne. Aparte, todas las canciones sacadas de los archivos sonoros de los Beatles contaban con diversos técnicos de sonido que trabajaron aquellas tomas en los años 1960, como Norman Smith, Ken Scott, Hans Westman, Terry Johnson y muchos otros, todos anotados en el libro de notas de cada álbum.

Cada libreto de los tres álbumes incluye notas explicativas de Derek Taylor, que ya estaba cerca de su fecha de muerte, y todas las explicaciones históricas de cada canción son de Mark Lewishon. Se usaron fotografías de varios archivos, principalmente de Apple, y se dejó que todo el proyecto en cuanto a carpeta lo coordinase Richard Ward y The Team. Este diseñó unas carpetas dobles de CD en blanco, lo que no era normal en 1994, cuando los álbumes dobles iban en plástico negro, e hicieron que los libretos, portadas y contraportadas simularan lienzos por delante y por detrás. Las tres portadas son collage con girones de portadas y conciertos de los Beatles. Fue creación de un viejo conocido, Klaus Voorman, que trabajó junto a Alfons Kiefer. También en estas tres portadas se deja espacio para pistas en las que se ríen u homenajean, depende del caso, diversos mitos en torno a los Beatles. Tiene detalles muy estudiados que, si uno se para a reflexionarla, explican brevemente toda la historia de los Beatles, tanto pública como privada. No se trata de fotografías, sino de pinturas en tono entre Arte hiperrealista y Pop. Las tres portadas juntas forman una sola, aunque por separado sirven como carpetas individuales de cada álbum doble de la trilogía. Si se pulsa sobre la imagen que os he puesto podréis ampliar los detalles. 

La idea del regreso de los Beatles en dos canciones no está nada mal, gustó mucho. Fue un éxito total de ventas, a pesar de que el estilo era un estilo de rockeros adultos que en principio no tenía porqué gustar a la gente joven, aunque gustase. Se podría hablar de una etapa con mayor producción musical de la que habían tenido y una gran cantidad de instrumentos, con coros y una llamada a la paz y al amor en unos tiempos en  los que el grunge lo veía todo muy oscuro. Las discográficas imitaron la táctica con discos que montaron ellas mismas sobre grabaciones de viejas canciones de autores muertos como Nino Bravo, Elvis Presley, Frank Sinatra, Cecilia, The Monkeys y otros. Eran más discutibles, porque no eran una reunión virtual con compañeros de grupo vivos, sino que era una producción discográfica pura y dura para el mercado, funcionó de todos modos. Hoy día esa técnica no nos es nada ajena, está a la orden del día. Hay una gran cantidad de viejas canciones postproducidas en la actualidad con ritmos de ahora con mejor o peor acierto. Algunas son destrozos.

Los Anthology, por otra parte, aunque fueron un gran éxito de ventas, eran discos pensados para mostrar esa reunión imposible de los Beatles hecha realidad, más un intento de explicarse musicalmente ellos mismos, un intento de mostrar su reconciliación y, sobre todo, eran discos que estaban pensados como documentos sonoros para reconstruir la Historia de los Beatles. Por ello no son los discos más recomendables para conocerles una primera vez, ya que hay muchas canciones a medias o muchas canciones aún como esqueleto y no como obra acabada. Lo que hicieron los Beatles fue aplaudido por muchos seguidores y muchos musicólogos, pero muchos músicos les criticaron que mostraran al mundo canciones inacabas y hasta peleas entre ellos en las conversaciones que se oían en el Anthology 3. Sea como sea, montones de músicos consagrados les imitaron. Los discos antiguos de los Beatles se reeditaron y volvieron a colapsar puestos de venta altos en las listas de clásicos. Es digno escuchar las canciones descartadas de 1967, algunas, así como las canciones de antes de ser famosos, en 1958, y también es agradable escuchar cómo en su etapa final de 1969-1970 se entretenían en el estudio tocando improvisaciones sobre viejos temas de rock and roll, o como Ringo Starr tocaba sólos de batería con redobles que jamás llegaba a los álbumes, o como llegaron a interpretar canciones hispanas y del cine mudo en sus inicios. Incluso aparecen los temas de los álbumes individuales de cada uno cuando los compusieron para los Beatles, como el "Come and get it" (Ven y tómalo) de Paul McCartney en 1969, que se incluyó en la película El Cristiano Mágico. Entre los tres volúmenes hay ciento cincuenta y cinco canciones nuevas, tanto entre las realmente nuevas como las versiones alternativas o de conciertos de las ya conocidas.

Tras esta trilogía publicada entre 1995 y 1996, los Beatles sacarían en 1999 Yellow Submarine Soundtrack, que ya comenté en entregas anteriores. Cerraban así la década de los años 1990 con lo que la gente en general consideró un disco deseable como colección, pero innecesario, teniendo pendiente que algún día se edite en CD el The Beatles at the Hollywood Bowl o el The Beatles in Italy. Claro que, después de todo, al ser los Anthology material nuevo e inédito de los Beatles, Michael Jackson no podía beneficiarse de ello, sin embargo de los otros, sí. ¿Serán los años 2010, con Jackson lamentablemente muerto, los ideales para esas reediciones? ¿Quién sabe? Ojalá, pero tal vez se estén reservando para algún momento clave. En todo caso, con los Anthology McCartney y Ono consiguieron lo que querían, Ringo recuperó la salud de sus cuentas económicas y Harrison volvió a no querer saber mucho más de reuniones imposibles. Claro que... aún quedaban los años 2000.

viernes, febrero 27, 2015

NOTICIA 1453ª DESDE EL BAR: ¿POR QUÉ LOS BEATLES? (parte 14)

 LA RESURRECCIÓN DE LOS BEATLES

El final de los años 1950 se había producido con la muerte o el final musical de muchos músicos de rock, mientras los empresarios transformaban un fenómeno cultural en una rutina comercial. Los años 1960 revitalizaron el rock con innumerables innovaciones, pero acabaron también con la muerte y la desaparición de músicos y grupos claves. Como hemos visto, The Beatles, el gran motor musical de los años 1960, se separaron en 1970. Entre 1969 y 1970 desaparecerían muchos más. Brian Jones se separó de los Rolling Stones en 1969, año en el que murió después. Janis Joplin murió en 1970. Jim Morrison se fue de The Doors en 1970 y se murió en 1971. Jimi Hendrix disolvió la The Jimi Hendrix Experience en 1970 y murió accidentalmente en el mismo año. Cream se separó en 1969. MC5 llegó hasta 1972, The Velvet Underground hasta 1973. Así bastantes otros más, mientras tanto, los grupos que se quedaban cambiaban a un estilo de rock más duro, el hard rock, o bien a un rock más enraizado con el blues, hablamos de The Who, The Rolling Stones, Deep Purple, Led Zeppelin, Black Sabbath, Eric Clapton, Bob Dylan, etcétera. Los años 1970 tendrán además nuevos ritmos en el rock venidos del reggae con Bob Marley, de la músico disco o funk de Stevie Wonder, del rock progresivo como el de Pink Floyd, del glam rock de David Bowie, de las óperas rock de Queen y de una evolución del hard rock que daría a nacer los primeros discos de heavy metal propiamente dicho, no obstante grupos clásicos del heavy como Aerosmith, Iron Maiden y algún otro tienen su origen en el final de los años 1970 acompañados de gente como Black Sabbath. También esa década va a acabar con el final de grupos emblemáticos como Led Zeppelin en 1980, a causa de la muerte de su baterista John Bonham, The Who resistirá hasta 1982 tras la muerte de su baterista Keith Moon en 1978, Deep Purple se desinflará por abandonos varios, aunque no desaparecerá, Bob Dylan empezará a crear discos de peor calidad o que atraían menos, Bob Marley murió en 1980, etcétera. En este contexto de cambio se produjo el asesinato de John Lennon el 8 de diciembre de 1980 cayendo como una losa para todos sus seguidores y como un presagio del fin de una era para todos sus colegas de profesión.

Los años 1980 serán los años en los que de nuevo la industria, los hombres de negocios, tratarán de controlar y manipular todo tipo de mensaje y creación musical. Son los años en los que nace una cadena de televisión  específica de videos musicales, MTV. Todo se vuelve técnica de mercado. Pocos son los músicos que crean algo fresco y fuera del control de los ejecutivos empresariales. Son los años del rock y del pop de Madona, de U2, de Bruce Springteen, de AC/DC, pero también de los grupos heavies citados más otros nuevos como Judas Priest, Metallica, Guns 'n' Roses y de grupos más dados a otros estilos diversos con evoluciones muy interesantes, por ejemplo los Duran Duran o Madness. Sería muy larga la lista de músicos de todas estas décadas. Lo mencionado sólo sirve para ubicar la situación del momento en el que matan a Lennon y se disipa la ilusión de una posible reunión de los Beatles algún día futuro. Se estaba produciendo un cambio generacional de la música al mismo tiempo que había un cambio de negocio en el mundo discográfico. Un nuevo estilo nacido en los 1970 había hincado sus raíces en gente de los años 1960 como The Stooges, MC5 y The Velvet Underground, y se habían fijado en su carácter provocador y rápido que no respetaba normas éticas, morales, ni musicales. Había sido perpetuado este modelo de rock en los primeros años 1970 por gente como The Flamin Groovies. En la segunda mitad de los años 1970 se formaliza todo esto en lo que se llama punk. Nació entre Reino Unido y Estados Unidos. destacarían grupos como The Ramones (que cogieron el nombre del pseudónimo de McCartney), The Clash, Blondie, Patti Smith, o, el que se hizo más mediático, Sex Pistols. Se ha marcado 1977 como el año de su mayor difusión popular. Esta gente, salvo algunos grupos, nacieron considerando que no necesitaban saber tocar música para tocar música, pues lo importante era la actitud. Era gente muy joven y provocadora que comenzaron llamando "dinosaurios" a todos los músicos anteriores a ellos, a pesar de que paradójicamente terminaron demostrando su admiración a ellos con el tiempo. Nacían intentando destruir musicalmente lo que ya había. Para los grupos de rock que eran pioneros de los años 1960, e incluso de los años 1950, esto fue un impacto escandalizante, aunque les indignaba más la música disco de gente como The Village People o Abba, productos de consumo de masas creados por discográficas.

Ante un panorama personal y musical como este, la supervivencia del legado de los Beatles corría el peligro de ir perdiéndose con rapidez tras la muerte de Lennon. Su asesinato produjo una serie de ediciones de recopilatorios. Ya antes de que le mataran se habían publicado algunos recopilatorios en 1980, quizá para promocionar indirectamente los propios discos nuevos de Lennon de ese año, pero su asesinato multiplicó esas recopilaciones para todos los gustos y de todo tipo de agrupación temática. Pasada la fiebre postraumática de la muerte, a partir de 1981 casi no se vendieron ni editaron material de los Beatles como tales. Los que estaban vivos seguían produciendo discos y dando conciertos y Yoko Ono publicaba recopilatorios de Lennon. Es la década en la que se editan recopilatorios de los Beatles en su etapa de antes de ser famosos, con Pete Best, y es la década en la que recopilaron sus singles fuera de álbum en dos álbumes llamados Past Masters en 1988. Ya se comentaron todos esos discos. En 1981 destacaría la novedad de la edición oficial de un concierto de los Beatles grabado en Italia. Era el segundo concierto que oficializaban. Se llamó The Beatles in Italy. Tras eso se produjo el último gran recopilatorio en 1982. En parte no podían publicar mucho más por problemas legales que hay que mencionar.
   
Ringo nunca fue un problema para sacar material de los Beatles, a pesar de que fundó su grupo Ringo Starr and His All Star Band (Ringo Starr y su Banda de Estrellas). Harrison sí era muy reticente por su particular relación con McCartney, altamente dañada por los últimos años de los Beatles. Él tuvo brevemente un grupo llamado Travelling Willburys (aunque yo entendería algo así como El viaje de los Trotamundos, en realidad se refiere a una frase de Harrison que decía cada vez que había un error de sonido, "We'll bury 'em in the mix", que es "los enterraremos en la mezcla", por lo que el nombre sería algo así como Los Errores Viajeros), con Tom Petty, Bob Dylan y Roy Orbison. Yoko Ono quiso perpetuar la memoria de Lennon manteniéndose fuerte en la defensa de la última palabra de Lennon a McCartney: no. Pero el mayor problema fue la propia estrategia económica de McCartney, la cual se había vuelto en su contra.

A lo largo de los juicios entre los Beatles en los años 1970, Paul McCartney le había vendido el catálogo de Northern Songs a un joven amigo suyo que a principios de esa década cantaba y bailaba con sus hermanos en los Jackson 5, hablamos de Michael Jackson, el Rey del Pop. En Northern Songs existían doscientas cincuenta y una canciones de los Beatles. La idea era que Michael Jackson tuviera esos derechos para que se los devolviera a McCartney una vez que se acabaran los juicios y por tanto las sentencias no pudieran afectar a esos derechos de autor. En otras palabras, McCartney quería jugársela a los otros tres Beatles para quedarse con todo. Llegado el momento, con un Michael Jackson comenzando su carrera en solitario, le dijo a su amigo Paul McCartney que no le iba a vender de vuelta ese catálogo de momento, el cual tenía los derechos para el continente americano. Al ser asesinado Lennon en 1980, Paul McCartney acudió en noviembre de 1981 con Lee Eastman para reunirse con el abogado de Jackson. Los dos músicos se llevaban muy bien, aún con todo, grababan canciones juntos, pero Jackson le dijo que sólo se lo devolvería si Paul le compraba todo Northern Songs más el catálogo de canciones de un canal llamado ATV Music. Eso valía unos cuarenta millones de dólares. McCartney no tenía tanto dinero, así que corrió a reunirse con Yoko Ono para ofrecerle la compra conjunta con la idea de liberar los derechos de autor, lo que a ella le permitiría publicar obras de Lennon y vivir de eso con el ritmo de vida que había tenido siempre. Yoko Ono le dijo no. 

En febrero de 1983 McCartney le habló a Jackson de MPL Producciones, que era una empresa suya por la que controlaba los derechos de autor de todos sus ídolos del rock de juventud. Había estado comprando derechos de autor de innumerables rockeros de los años 1950, por eso aún se pueden comprar en CD algunos de esos álbumes tal como se publicaron por primera vez. Según él lo tenía para seguir editando sus discos con la idea de mantener su memoria. Michael Jackson sin avisarle, de maera encubierta, lanzó una OPA hostil contra MPL y se la quitó comprando la mayor parte de las acciones. Ahora Jackson tenía los derechos de los catálogos de Northern Songs, ATV Music y MPL Productions. Los beneficios que le podujeron a Jackson, pues él no cantaba esas canciones, pagaban los efectos especiales de sus videos de música, su mansión y todos sus caprichos. Michael Jackson, por medio de su abogado Branca, comenzó a comprar los catálogos completos de numerosos músicos de los años 1960 y 1970 que le gustaban. Era el más popular de los músicos de rock de los años 1980, pero entre los músicos era conocido como el mayor tiburón de derechos de autor, una piraña económica sin compasión. En 1984 Michael Jackson le pidió a Paul cuarenta y seis millones de dólares. La cifra era cada vez más alta. Fue más retorcido todavía, pues Jackson también se lo ofreció a una compañía llamada The Entertainment, a la discográfica Virgin (que editaba a los Rolling Stones) y a Yoko Ono, que ahora se llegó a interesar. Siguieron saliendo posibles compradores hasta 1985. Los abogados de unos y otros se movilizaron en América y en Europa, pues estaban en juego cuatro mil canciones que eran la génesis de la cultura del siglo XX. Al final, The Entertainment, con sede en Broadway, compraron el catálogo en el verano de 1985 por cincuenta millones de dólares. Prácticamente seguía quedando todo en manos de Jackson, pues la empresa la controlaban sus abogados y había servido para aumentar el precio final. Paul McCartney se enteró de todo y le llamó traidor. Desde entonces Michael Jackson comenzó a usar las canciones de los Beatles y de Lennon del modo como ellos no querían que se usase: en anuncios publicitarios. Sus canciones fueron algunas de las primeras canciones de rock que aparecen para anunciar bienes de consumo, cosa que ya hicieron The Doors hacia su final como grupo. De los despilfarros de Michael Jackson con los beneficios se podría escribir otra historia. Todo está bien contado por Plásticos y Decibelios, de Julián Ruiz.

A finales de los años 1980 el rock y el punk dieron por hijo al grunge, con Nirvana, Pearl Jam, Beck, Terrorvision y otros grupos, en cierto modo y con distancias también REM o Suede. Su epicentro estaba en Seatle, en Estados Unidos. Por primera vez en unos treinta años Estados Unidos recuperaba su posición aventajada en las innovaciones y los grupos rock. Reino Unido había tenido grandes cantidades de ingreso de dinero a través de sus músicos. Aunque a comienzos de los años 1990 la gente buscaba preferentemente grupos norteamericanos, más desde el suicidio de Kurt Cobain, cantante de Nirvana, en 1994, Reino Unido contraatacó produciendo y promocionando lo que llamaron Pop Británico, Brit-Pop. Estaban en este género gente como Oasis, Blur, Ocean Colour Scene o Pulp. En buena parte se alimentaban de sonidos de grupos de rock de los años 1960 y 1970. Otra cosa es su evolución estilística hacia otros mundos inexplorados como el trip-hop (el rap de los años 1980 evolucionó al hip-hop de los años 1990 y este a otros niveles mezclados con electrónica, el trip-hop), el mejor parado es Blur (Niebla o Borroso). Luego tenemos casos particulares de rap y hip-hop mezclados con sonidos de rock duro, como Cypress Hill (La Colina de los Cipreses), Rage Against the Machine (Furia Contra la Máquina) o, salvando mucho las distancias, Körn (Maíz), líder de lo que se llamó new metal (nuevo metal). Como sea, a comienzos de los años 1990 Oasis era uno de los más destacados sonidos de Brit-Pop y lo habían logrado imitando y homenajeando músicas, poses, estilos de vestir y hasta imágenes de los Beatles. Los Beatles se dieron cuenta de esto, y también Michael Jackson, por lo que reeditaron los recopilatorios de serie roja y azul que habían sacado en 1973. Lo hicieron para las navidades de 1993. Creían que sólo interesaría a nostálgicos, pues eran sonidos muy superados para la juventud. Se equivocaron. Arrollaron en ventas. Ya se comentó en la anterior entrega. Era inevitable que McCartney y Yoko Ono se plantearan un regreso.

La BBC británica (British Broadcasting Company: Compañía de Radiodifusión Británica) llevaban tiempo publicando en discos parte de sus archivos sonoros con entrevistas o pequeños conciertos en el estudio que habían dado músicos emblemáticos de las décadas 1960 y 1970. Todavía no se habían atrevido con los Beatles, pero todo se conjugó para que se animaran a ello. Tras el éxito de ventas de las series roja y azul en 1993 y comienzos de 1994, lograron un acuerdo con McCartney, Ono, Harrison y Ringo para publicar un álbum doble con las canciones y parte de algunas entrevistas que los Beatles dieron entre 1962 y 1965 en sus estudios de radio. Al ser un disco nuevo con grabaciones que eran propiedad de la BBC, Michael Jackson no podía beneficiarse de él. El disco salió a la venta el 30 de noviembre de 1994, y le acompañó un EP que se vendió el 20 de marzo de 1995, este EP contenía "Baby it's you / I'll follow the sun / Devil in her heart / Boys" (Nena, eres tú / Seguiré al sol / El diablo en su corazón / Chicos). Su edición limitada le hace altamente valioso. El disco era un disco doble llamado The Beatles, Live at the BBC (The Beatles, En directo desde la BBC). En su libreto existía una explicación de Derek Taylor y otra más de Kevin Howlett. Además, todos los cortes del álbum estaban anotados y explicados. Usaron fotografías de cuatro archivos diferentes, predominan las imágenes de ellos cuando eran muy inocentes respecto a lo que era la fama. Casi todas están en un nostálgico blanco y sepia, aunque algunas tienen colores altamente contrastados entre sí. La portada son ellos caminando cerca de la puerta de la BBC. Se encargaron del diseño del álbum Richard Ward y The Team (Richard Ward y El Equipo). 

El productor de sonido fue el mismísimo George Martin, con ayuda de Margaret Ashworth, Allan Rouse, Peter Mew y Giles Martin. Ejercieron de ingenieros de sonido en las grabaciones de radio en su respectivo momento real cada una varios técnicos de la BBC en los años 1960, como Terry Henebery, Ian Grant, Bryant Marriott, Keith Bateson, Bernie Andrews y Ron Belchier. Algunas canciones, pocas, no se llegaron a emitir, aunque estaban grabadas. Hay muchas canciones que sólo se oyeron en sus conciertos de la época, incluso antes de ser famosos, pues no están en álbumes, EP o singles. Aquí se comprueba la pasión que tenían por los músicos de rock estadounidenses, pues la gran mayoría de las canciones son versiones de Buddy Holly, Chuck Berry, Carl Perkins, Little Richards, Elvis Presley, The Isley Brothers, Jerry Lee Lewis, Chubby Checker y otros. El disco fue un éxito de ventas, porque era realmente un álbum doble con material nuevo de ellos. Obviamente recopilaba grabaciones antiguas, pero al ser estas de programas de radio y no de discos, era la primera vez que se ponían en disco a disposición de los seguidores. Contenía sesenta y nueve grabaciones entre canciones y entrevistas. La BBC se animó a continuar esta linea de publicaciones con gente como Jimi Hendrix, The Animals y Led Zeppelin, entre otros. Paul McCartney sorteó y se la jugó a Michael Jackson en respuesta a la traición de los años 1980. Además, con el The Beatles, Live at the BBC empieza el revival (resurrección) de innumerable grupos de rock de los años 1960 y 1970 a mediados de los años 1990. Grupos que en muchos casos habían caído en el menosprecio o en el olvido y que ahora volvían a vivir una segunda juventud siendo incluso ejemplo musical de muchos jóvenes anónimos con grupos musicales propios. Sus discos se reeditaron, limpiaron e incluso se ampliaron. Salieron recopilatorios con material inédito y cajas especiales de música de todo tipo de grupo que hubiera tenido su origen o su vida en los años 1960.

Cuando se creía que la BBC y los Beatles se daban por satisfechos con este recopilatorio, diecinueve años más tarde sacaron su segunda parte en otro álbum doble. El 11 de noviembre de 2013 se publicaba The Beatles. On air - Live at the BBC volume 2 (The Beatles. En el aire - En directo desde la BBC, volumen 2). La BBC declaró que aún tenían material como para publicar algún día un tercer álbum, incluso de la época psicodélica hasta el final de los Beatles, pues en este segundo volumen se volvía a publicar canciones grabadas en el estudio de la BBC entre 1962 y 1965. Pensemos que en esos años, como ahora en muchos estudios de radio, la música que sonaba en las entrevistas a unos músicos la tocaban en directo ante los micrófonos de radio abiertos. En este caso, el libreto de este disco contaba con una introducción del propio Paul McCartney, pues Derek Taylor había muerto en 1997. Volvía a incluirse otra nota más de Kevin Howlett y las anotaciones a todos los cortes musicales y de entrevistas que contenía el álbum. Igualmente también existían canciones inéditas que no se habían retransmitido en su día. Esta vez había sesenta y tres cortes entre canciones y entrevistas, de las que cuatro se indicaba que son bonus track (cortes extra). Los productores del disco fueron varios esta vez: Kevin Howlett, Mike Heatley y Jeff Jones (este fue músico de la Electric Light Orchestra, Orquesta de Luz Eléctrica, en los años 1970). Lo remasterizaron Guy Massey y Alex Wharton, aunque tuvo que restaurar el sonido de las cintas Simon Gibson. Quien trató las cintas magnetofónicas fue Matthew Cocker. Todo fue coordinado por Lucy Launder y Ian Pickavance. En este caso las fotografías salen de cinco archivos diferentes. Son en color pero están tratadas especialmente para que parezca un metalizado de tres dimensiones como el que se comentó en Let it be... Naked, de 2003. Otra vez los Beatles aparecían caminando cerca de la puerta de la BBC, pero más informales. El diseño del álbum, que fue en digipack de cartón, fue responsabilidad de Melanie Fordyce y Stuart Crouch at Peacock, que le pidieron ayuda para coordinar el trabajo fotográfico a Aaron Bremner y Dorcas Lynn. Como se puede comprender por la cantidad de gente mencionada es un álbum complicado, muy trabajado y muy estudiado en todos sus detalles. Aún se incluyó en los agradecimientos a doce personas más por diferentes colaboraciones en la producción del disco, más a la actual Apple Corp al completo. El cuidado especial de todos estos detalles se debe a que el mercado discográfico de 2013 no es el mismo que el de 1994. Los avances tecnológicos han hecho que Internet sea la principal fuente de consumo de música directa, por lo que aquellos que desean vender discos saben que deben cuidar los contenidos de sus carpetas para poder ofrecer al admirador que la compre algo por lo cual se sienta gratificado por su fidelidad y su desembolso de dinero en unos tiempos en los que puede accederse al contenido del disco de manera gratuita de manera fácil ya sea de modo legal o ilegal.

Los técnicos de sonido de la BBC en los años 1960 en este disco fueron Terry Henebery, Ian Grant, Peter Pilbeam, Jimmy Grant, Bernie Andrews, Pete Dauncey, Ron Belchier, Bryant Marriott y Briant Willey.

Ambos discos están realizados con la BBC pero en colaboración con Apple, no obstante, en el segundo álbum se hace mucho más notable la presencia de Apple. Puede que George Martin no aparezca en este segundo volumen dada su elevada edad de 89 años en 2015 (87 en 2013).

La cuestión económica del segundo álbum no es tan peliaguda como su primera parte de 1994. Ambas esquivaban totalmente la recaudación de Jackson por ser parte de los archivos de la BBC. En el caso del disco de 2013, Michael Jackson había muerto prematuramente en junio de 2009. Se dice que prometió en algún momento a Paul McCartney que en su testamento testaría a favor de que le devolvieran todo el catálogo de los Beatles, pero a fecha de febrero de 2015 aún no se sabe nada de todo esto y todo sigue en manos de otros herederos de los negocios de Michael Jackson, no sé si también estará en manos de los abogados.

Estas dos amplias colecciones de canciones de rock and roll de los comienzos de los Beatles no van a ser lo único que haría resucitar a los Beatles. Está claro que el volumen dos trata de mantenerlos vivos en la década 2010, igual que en 1994 hizo lo mismo el volumen uno. En pleno revival de los años 1960 en 1990 los Beatles darían el pistoletazo de salida con las series roja y azul reeditadas en 1993, como se ha dicho, y con la primera parte de los directos de la BBC en 1994, que quizá estaban aún muy orientados a una función entre nostálgica y de comienzo de documentar históricamente una etapa del rock. Pero los Beatles fueron más allá. El 20 de noviembre de 1995 sacarían un nuevo álbum doble del que ya hablaremos en la próxima entrega. Este sería el primero de una trilogía. Su punta de lanza saldría primero en las radios, pero no se editaría en EP hasta después de editado el primer álbum. Ese EP salió el 4 de diciembre de 1995, era "Free as a bird / I saw her standing there / This boy / Christmas time (is here again)" (Libre como un pájaro / La vi estando ahí / Este chico / Tiempo de Navidad (está aquí de nuevo)). Su portada era un dibujo de John Lennon coordinada por Richard Ward y The Team, que hicieron de la carpeta como si fuera un lienzo de cuadro. Su edición era limitada. Incluía notas de Mark Lewishon. Los productores e ingenieros de sonido eran Paul McCartney, George Harrison, Ringo Starr, Jeff Lynne, Geoff Emerick, Norman Smith, George Martin y, sorprendentemente, John Lennon. Toda esta aparición ya la comentaremos en la próxima entrega. Quepa decir que el 4 de marzo de 1996 salió un single para promocionar la segunda parte de la trilogía que se avecinaba, este era "Real love / Baby's in black" (Amor auténtico / Mi nena está de luto), que también contaba con John Lennon. Y aún habría otro single más con John Lennon, "Now and then" (Ahora y entonces), sacado el 20 de marzo de 1995. Tanto "Free as a bird", como "Real love" y "Now and then" fueron canciones grabadas por John Lennon a modo de maqueta para trabajarlas mejor en el futuro, las cuales Yoko Ono se las entregó a Paul McCartney junto a "Grow old with me" (Envejece conmigo) en enero de 1994, cuando Paul McCartney fue a New York para apoyar que John Lennon estuviera reconocido en el Salón de la Fama del Rock and Roll. The Beatles, Live at the BBC saldría el 30 de noviembre de 1994, pero desde enero de ese año se había producido este acercamiento entre McCartney y Ono que estaban gestando en secreto absoluto algo totalmente sorprendente e impensable a esas alturas del siglo XX, tanto por lo que parecía evidente como por lo que parecía técnicamente posible y no. De repente la reaparición de los conciertos de la BBC a finales de 1994 cobraron otro sentido cuando en 1995 se supo lo que se supo.

La película que recomiendo hoy está dentro del revival de los años 1990, se trata de In my life (En mi vida), un documental musical que es a la vez un proyecto de George Martin de crear un disco de versiones de los Beatles con actores y músicos famosos. Lo dirigió Alan Benson en 1998.