miércoles, marzo 25, 2015

NOTICIA 1464ª DESDE EL BAR: DIOSES, HÉROES Y ATLETAS. LA IMAGEN DEL CUERPO EN LA GRECIA ANTIGUA

He visitado la nueva exposición temporal del Museo Arqueológico Regional de Madrid, que ya sabéis que son gratuitas. Esta vez está dedicada a "Dioses, Héroes y Atlétas. La imagen del cuerpo en la Grecia Antigua". Para más detalles podéis leerlo entrando por el título de la exposición a la página del museo, que está en la Plaza de las Bernardas de Alcalá de Henares. La verdad es que esta vez la exposición ha tenido una repercusión mayor que otras veces. Por poner un ejemplo, entre otros sitios se ha anunciado en la prensa nacional como El País y como ABC. Lo cierto es que se nota la publicidad, porque había un colegio esperando entrar en el museo y dentro había dos grupos escolares a la vez en diferentes lugares de la exposición, a cada cual más ruidoso, a cada cual con alumnos peor controlados por sus profesores, cuyo ejemplo por otra parte era explicarles las cosas y regañarles a grito suelto por toda la sala. ¿Y la guardia de seguridad? Dando vueltas, preocupada, por lo que la escuché comentar a mi lado con un compañero, por si una de las réplicas de escayola podría haber sido rallada o no por una de las adorables criaturas o incluso por el transportista que trajo las estatuas, pero de decir: "por favor respeten al resto de visitantes", nada de nada. En fin, el ambiente era un horror, nada que ver con anteriores ocasiones en otras exposiciones. 

La exposición durará hasta el 26 de julio. Se puede ver de Martes a Domingo por las mañanas y las tardes, aunque Sábados y Domingos sólo está abierta hasta las 15:00, que es algo que suele ocurrir mucho en Alcalá de Henares en muchos de sus sitios visitables en una muy equivocada política cultural y turística. Con el Museo Arqueológico Regional han colaborado esta vez la Embajada de Grecia en Madrid, el Ministerio de Cultura, Educación y Asuntos Religiosos de la República Helena y el Museo Arqueológico Nacional de Grecia, que está en Atenas. Se exponen réplicas de esculturas y cerámicas griegas creadas en los años 2000 en diferentes lugares especializados en España, pero también hay muchas piezas originales traídas desde Grecia, de Atenas, y de otros museos españoles. También hay algunas fotografías de comienzos del siglo XX cedidas por la Comunidad de Madrid y hasta un dibujo de Goya del siglo XVIII. 

Las cartelas no dicen gran cosa explicativa que te recuerde los, o te informe de, detalles mitológicos representados. Tampoco es que ahonden en explicaciones históricas. Te sitúan cronológicamente la obra, te dan el nombre, si acaso te dicen dónde se encontró la obra (hay obras encontradas a lo largo de todos los países del Mediterráneo ligados a la antigua Grecia), y la explicación histórica que se te da es una explicación que a mí, como profesional de la Historia que también soy, me parecieron tesis altamente subjetivas que, al no indicarse que son tesis, parecen ser verdades absolutas. La exposición se divide en cinco partes explicativas que se organizan en torno a lo que sus nombres propiamente indican: "El cuerpo de gimnasio", "La invención. El desnudo", "Dioses, atletas y héroes", "El desnudo femenino" y "El desnudo en las Academias". A través de estas secciones se podrá aprender cosas como que el desnudo masculino era un desnudo idealizado en las estatuas. Que el desnudo femenino se crea siglos después que el masculino y ligado a actividades de baño o de amante, pero no de admiración (según quien escribió las cartelas, aunque ese punto de vista subjetivo no se indica en esas cartelas), se explican los cánones de belleza, el contraste con otras culturas que también producían esculturas, etcétera. Todo ello orientado desde una perspectiva siempre estética en torno al cuerpo humano. Pocos datos estrictamente artísticos y pocos datos estrictamente históricos y arqueológicos, y los que hay, insisto, a mí me resultaron muy subjetivos, a pesar de que no se indica que sean teorías o puntos de vista de quien montó la exposición.

Sinceramente, según leía las cartelas me dio la sensación de que estaban escritas por una mujer. No por nada concreto, sino porque había una manera de hablar y de expresar ideas que me resultaron más propias de una mujer. Así por ejemplo, en una de las más conocidas esculturas griegas sacada de un conjunto funerario, el Kouros de Ptoion, hay una extensa explicación escrita sobre la belleza del cuerpo masculino que a mí por lo menos no me resultó en ningún momento un intento de situar artísticamente al visitante, me pareció realmente una loa propiamente dicha a la belleza de la desnudez masculina con un grado de admiración, por las palabras usadas, muy amable pero muy claramente poco común de que esas palabras las use un varón. Sé que esto suena machista, pero no lo es. No encuentro las mejores palabras para explicarlo, pero es cuestión de ir, verlo y leerlo. En otras palabras, si en una cartela me hablan de lo apetecible de un cuerpo masculino, ya digo yo que, en todo caso, como hombre heterosexual me puede parecer bello un cuerpo masculino desnudo, pero apetecible... eso es otra cuestión y otra valoración de belleza. Hay determinadas expresiones que al lector nos ubica desde el punto de vista de una mujer ante un desnudo masculino. No anoté ninguna para poder presentarla por aquí de manera literal, pero las hay y me hacen preguntarme qué hubiera ocurrido si se hubiera dicho eso respecto al desnudo en estatua de una mujer. Como sea, a mí me da igual. Me parece bien. Lo único que hecho en falta realmente es que se hubieran comentado las obras más desde el Arte y la Historia, menos desde lo subjetivo, porque es un Museo Arqueológico y no un Museo de Arte Contemporáneo. No están mal las informaciones de las cartelas, pero quizá se debiera haber indicado de algún modo la subjetividad, sobre todo porque en vista de que van muchos colegios, vendría bien que los alumnos en edad de aprender lo tengan en cuenta y no lo asuman como realidad única. 

Sea como sea, efectivamente las autoras de las cartelas son sus comisarias, son dos mujeres, Carmen Sánchez e Inmaculada Escobar. La orientación de sus explicaciones, en todo caso, incide en la idea de que el mundo es muy machista ayer y hoy y los griegos no eran menos. Eso dicho de manera totalmente tal como lo he percibido al leer, y leí esa idea de tan diferentes maneras, pero tan repetidas veces, que pasada la mitad de la exposición dejé de leer las explicaciones. No es una idea que comparta, ni creo que sea la mejor de las lecturas de esta exposición, ni la más aleccionadora para todos esos colegios que van de visita a que los alumnos preadolescentes y adolescentes aprendan. Los contextos culturales son importantes, esos mismos que no se explican en esas cartelas. Creo personalmente que hay muchísimas lecturas que hacer en torno a esos desnudos, tanto masculinos como femeninos, diametralmente opuestas y más positivas que todo lo que me ha parecido que se da a entender en plan negativo contra la mujer. No creo que cuando se crearon se pensase en más de la mitad de las cosas que se señalan en la exposición, a la que por cierto, le adjudico además algunas piezas alejadas del punto desde donde debe observarlas el visitante y, al ser la letra de las cartelas pequeña, no se puede leer bien lo que se dice de ellas. 

Donde se sobreentiende por algún escrito explicativo una cierta opresión al mundo femenino en la antigua Grecia, también cabe una interpretación opuesta no indicada en el museo. Lo que parece la visión de un obseso sexual cuando aparece el primer desnudo femenino en una Venus que es sorprendida en su baño, a mí me parece más bien un motivo más de mostrar el desnudo como modo de admiración al cuerpo de la mujer, del mismo modo que se usa la excusa del atleta limpiándose el sudor para mostrar desnudos masculinos. Entender una cuestión de sexo en el uso de una excusa de argumento para una estatua femenina, pero una cuestión de admiración en el argumento de una escultura masculina, me parece una visión desacertada. Quizá no esté la desigualdad en el ojo del creador, sino de quien observa.

No niego que el desnudo femenino se dé siglos después que el masculino en la cultura griega, en estas estatuas, pues arqueológicamente, según esta exposición, no parece que haya hayazgo que lo contradiga. Obviamente hay que buscarle explicación a eso. Es lo que tratan de hacer las dos comisarias, pero discrepo en algunas de sus tesis tal como las han expuesto. Quizá me serían más aceptables esas mismas tesis con matices, matices importantes, en algunos casos, grandes matices. 

Como sea, se podrán ver reproducciones y originales de estatuas muy conocidas y no tan conocidas, incluyendo también cráteras y otras cerámicas con preciosos dibujos en blanco sobre fondo negro con Ulises, Teseo, el Minotauro, Hércules y otros personajes míticos. A mí me resultan muy bonitas algunas esculturas como la de la Venus que trata de cubrir su desnudez con sus manos sin lograrlo, o el cuerpo, también femenino, de una Venus acuclillada (sin cabeza ni brazos) cuyo color de la piedra fue elegido por el escultor con un asombroso parecido al color de la piel humana, o bien me quedo con esas cráteras, en concreto con una con jinetes de varios siglos antes de Cristo, o con algunos atletas que se atan cintas en el pelo, se limpian el sudor o simplemente muestran su torso, o bien los cuerpos que usaron para representar a Apolo. Siempre me llamará la atención cómo los escultores sabían manejar sus herramientas sobre la piedra para detallar músculos, pelos y venas con tal destreza que parecen humanos petrificados por arte de magia. Un sólo error del cincel pudiera haberlo estropeado todo, y sin embargo ahí siguen, siglo tras siglo, milenio tras milenio, con sus sinuosas curvas perfectas y puras como de ser humano.  

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, marzo 22, 2015

NOTICIA 1463ª DESDE EL BAR: POETAS COMPLUTENSES DEL 2015


Ayer se produjo en la Sala de Exposiciones del Antiguo Hospital de Santa María la Rica el anunciado encuentro de poetas complutenses para conmemorar el Día de la Poesía, dedicado en este 2015 a la figura de Miguel de Cervantes. Nos convocó y organizó el poeta Enrique Sabaté con la ayuda y colaboración de la sala, atendida por un conserje del ayuntamiento y con la Asociación de Hijos y Amigos de Alcalá de Henares. Fue un encuentro único y excepcional que no se había visto antes. Fuimos muchos los poetas convocados, aunque algunos, por falta de tiempo, no pudieron estar dentro del evento, cosa que imagino se compensará en otros eventos, nos gustará escucharles también. Leímos unos seis minutos cada poeta complutense en un total de dos horas de acto, sólo nos excedimos dos minutos de más. Así que cumplimos bastante bien el tiempo en un encuentro donde sorprendentemente la sala estuvo totalmente llena, incluso con gente de pie, y con gente que se quedó en la calle porque se cerraron las puertas de la sala a determinada hora. Sabemos de gente que estuvo en la calle queriendo entrar, porque a la salida allí seguían algunos. Estas personas hubieran sido muy bien queridas dentro. No estuvieron dentro ni ellos, ni político local alguno, no se le vio a ninguno, y personalmente, desde mi propia opinión, pues así mejor. Así mejor no porque tenga algo concreto contra un político local en un acto así, sino porque como personas que son, si realmente no querían estar, bien está que no estén. Estos actos no son para obligar a nadie a estar, ni a figurar, ni a invitarles a que lo utilicen en fotografías, estos actos son por la poesía, por la Literatura, así que bien está que estuvieran las personas realmente interesadas y bien hubiera estado que pudieran estar aquellos que querían estar.

La gente que entró permaneció en la sala, nadie salió, en general gustó bastante. Hubo todo tipo de tendencia poética, desde las más clásicas a las más actuales. Fuimos diferentes poetas de diferentes generaciones, con diferentes percepciones y vivencias. Incluso hubo un sano intercambio de opiniones diferentes, breve eso sí, acerca de la poesía de Cervantes. Repito, sano y siempre necesario como Literatura viva que es. En cierto modo, salvando mucho las distancias, a mí me recordó a aquel encuentro de poetas que en 1927 se reunieron para hacer un acto bastante parecido en torno a la figura de Góngora. Aquel acto ha pasado a la sobredimensión de la Historia de la Literatura porque allí participaron nombres de poetas que se hicieron muy notables e importantes dando a España lo que se ha llamado El Siglo de Plata de la Literatura Española. No obstante, entre los recitantes de ayer, hubo quien no sólo se acordó de Cervantes, sino también de Lorca, presente en aquel otro encuentro de 1927. Encuentros de homenajes a escritores pasados han habido y hay muchos. Este de Alcalá de Henares en un año tan significado para los aniversarios varios de Miguel de Cervantes no deja de ser algo de nuestra Cultura como ciudad. Nunca que yo recuerde nos habíamos reunido tantos poetas de la ciudad para recitar juntos. El logro en buena parte, repito, fue de Sabaté. Sinceramente creo que hubo muy buenas lecturas y, aunque a mí se me escapa de las manos, sería tremendamente bueno volvernos a reunir todos, más los que no pudieron subir, y crear un libro de antología de poetas complutenses actuales. A mí se me escapa económicamente el poder crearlo, pero lanzo la idea. Creo que hay muy buen material como para hacerlo. 

Sería injusto por mi parte hablar de unos y unas poetas y poetisas dejando de reseñar a otros. Así que en general, reivindicación mediante contra la obsesión por los huesos de Cervantes olvidando que su mayor conocimiento está en sus libros y en las escuelas y universidades (esas que han deteriorado con recortes en educación, despidos, políticas privatizadoras y ataques económicos constantes como para comprar libros a estas alturas de la crisis económica), en general, digo, hablaré de unos poetas que recordaron el enfrentamiento entre Lope de Vega y Cervantes, gente que leyó poemas propios en estilos alejados a Cervantes, otros cercanos a él, análisis orgullosos de Castilla-La Mancha, quien con sus versos nos recordó que la rima sólo es un recurso de la poesía, el más usado, pero sólo un recurso y como tal prescindible, hubo el recuerdo de que Cervantes tuvo problemas para reunir el dinero con el que pagar su rescate de Argel y ahora su cara aparece en las monedas de 10, 20 y 50 céntimos españolas, tuvimos quien reivindicó con sus versos la problematica actual de la sociedad, en fin, hubo de todo y de todas clases y la gente aplaudió muy fuerte y mucho tiempo todo lo que habían oído durante dos horas, y eso es algo muy importante: una sala repleta de gente, con gente en la calle queriendo entrar, que nadie abandonó el acto de dos horas de poesía y que al acabar estaban entusiasmados. Eso no es algo que ocurra comúnmente en el mundo de la poesía en España, y, mal que nos pese, en Alcalá tampoco lo he visto yo nunca antes. Quien sepa comprender lo que ayer pasó, que tome nota. Personalmente me quedo con esa mujer mayor que al acabar el acto se me acercó a darme la mano y decirme: "sigue en la lucha". Fue algo muy bonito.

Quizá de entre todos los poetas alcalaínos el más conocido y cervantista de todos es Emilio Sola, a mí me faltó su presencia. Le eché de menos. Pensé en parte si no sería por la muerte ayer del cantante, periodista y humorista Moncho Alpuente, quien era su amigo.

Tenemos estos días en Alcalá otros encuentros. El poeta Francisco José Martínez Morán, quizá el más conocido a través de sus apariciones en radio en la cadena SER-Henares, organizó el pasado 11 de febrero un acto de poesía en el Corral de Comedias dedicada a poetas estadounidenses. El 11 de marzo, con ayuda de Sergio Barreiro, hizo otro acto más explorando el futuro de la poesía con los jóvenes poetas Verónica Aranda y Andrés Catalán, acompañados de músicos y bailarines que también hicieron un aforo completo, en el que yo mismo estuve en ese público. Y el 8 de abril volverá a hacerlo por tercera y última vez en esta temporada con poesía dedicada a los exilios diversos de la Historia de España y en general de alguna del mundo antiguo. También estos días las bibliotecas municipales de la ciudad han celebrado una serie de encuentros de poetisas en torno a la figura de la mujer en la poesía. Y, por completar este panorama actual de poesía en la ciudad, Enrique Sabaté ya está preparando, si todo sale bien, un acto nuevo para sacar la poesía a la calle en abril en un proyecto solidario. Como sea, esta es la lista de los poetas que recitamos ayer por orden de subida al estrado:

Enrique Cordero Seva
José Antonio Martínez Porras "el Chirri"
Mariana Romero-Nieva.
Hazel Messiatz
José Pejó Vernis
Francisco Peña Martín
Consuelo Cuenda
Francisco José Martínez Morán
Sergio Barreiro
Pablo Nogales.
Daniel L.-Serrano "Canichu"
Antonio M. Moreno
Rosario Delgado Suárez
César Verjes
Cristina Penalva Pastor
Enrique Sabaté

Y ahora os dejo con las palabras del propio Enrique Sabaté acerca del acto de ayer. Nadie mejor que él para cerrar esta entrada:


"De celebraciones poéticas y días mundiales.

Sin ser el centro del mundo ni siquiera el centro de nuestra pequeña gran ciudad si somos a veces el centro de algún universo paralelo en el que orbitan un puñado de almas con los sentimientos profundamente a ras de tiempo en un preciso instante. Y todo suele ser vanidad salvo ese mínimo momento en el que aparece el más grande desvarío del ser humano que piensa que un montón de personas asistiendo a una conjunción de astros y versos pueden cambiar las geografías mundanas por aquellas que se fijan en los espíritus y quedan impresas en los mapas imaginarios de la memoria a todo color y con todas las curvas de nivel en sus trazos.
 

 Ayer tarde se presentó esa circunstancia, no se alinearon los planetas ni hubo eclipses ni mareas sino que confluyeron quince poetas en un pequeño escenario de una modesta sala en un antiguo hospital de peregrinos y unos noventa espectadores para darse al hermoso hábito de interpretar poesía, vivir poesía por el espacio de dos horas. Pido disculpas a las veinte personas que quedaron fuera, entre ellas mi estimado amigo y excelente escultor Andrés Alcántara, uno de los más reconocidos intérpretes en piedra de la obra cervantina.
 
El caso es que la tarde, fuera, se presentó gris, lluviosa, fría y cenicienta, ¡ay!, pero dentro, en el pequeño auditorio de Santa María la Rica, el tiempo fue cálido, potente, amable, lírico, en un vals más que humano, impreciso en lo temporal pero perfecto en lo conveniente a las personas.
 
Dieron para muchos sentimientos dos horas, depararon las múltiples voces un recorrido extenso y sentido por la actualidad de las letras y afirmaron sin lugar a dudas la máxima aquella que dice: Si prentendéis lo mejor para los vuestros sembrad poesía.

Gracias a quienes como espectadores hicisteis la tarde hermosa y gracias poetas porque vuestras voces si no cambiaron el mundo hicieron la tarde amable.
 
Gracias Rubén, trabajador de la concejalía de Cultura del Ayuntamiento de Alcalá por tu apoyo generoso y tu entusiasmo siempre presto y amable.
 
En entradas aparte contaré de cada poeta. Mujeres y hombres de gran valía.

Gracias."

Enrique Sabaté.

jueves, marzo 19, 2015

NOTICIA 1462ª DESDE EL BAR: EL RECITAL DEL 21 DE MARZO



El 21 de marzo comienza la Primavera, aunque este año lo vaya a hacer vestida aún de Invierno. Y tal como dije en 2012, con varios poemas míos, es el día que internacionalmente se ha elegido como Día de la Poesía. En los dos últimos años he participado en actos en torno a esta fecha, o bien en torno a la fecha del Día del Libro. Este año, gracias a un poeta antiguo compañero de carrera universitaria, Enrique Sabaté, he sido incluido en uno de esos actos para recibir tal día y tal estación en este 2015. Aquí os dejo el cartel, que como siempre, si se pulsa sobre él, podrá ampliarse. Veo que han subtitulado el acto como "La Poética de Don Miguel de Cervantes", y en algún foro público de Internet se dice que leerán poetas complutenses varias de sus propias composiciones, no de Cervantes. Yo no sé si los poetas complutenses actuales estamos tocados por la poética de Cervantes, o a mejor decir, no sé cuántos lo estarán. Es más que probable que la mayoría estemos tocados por otras poéticas. Pero los tiempos son como son y celebrando este año los cuatrocientos años de la publicación de la segunda parte de El Quijote y estando a un año de los cuatrocientos años de la muerte de Miguel de Cervantes, pues esta ciudad, tan pendiente de Cervantes y de mencionarle, llegando a poner incluso una estatua del Quijote en uno de sus cementerios públicos, pues nombra así al acto y bien está. Cervantes, realmente, era un prosista excepcional. Su sintaxis es impecable, pese a lo enrevesado del estilo, muy propio del Barroco. Fue un innovador literario, un adelantado en su tiempo para muchas cosas, una de las máximas autoridades novelísticas de la Historia, pero como poeta... como poeta no era el mejor de los poetas ni en su propio tiempo. De hecho en sus biografías especializadas se recoge su frustración como poeta, a pesar de su éxito como prosista, razón por la cual intentaba publicar muchos de sus poemas a través de situaciones de sus relatos y novelas. No deja de ser ironías de la vida que ahora, en nuestras épocas, alguien se ha dedicado a extraer todos esos poemas de sus obras para editar un libro íntegro con ellos, cosa que no logró él en vida, no publicar un libro así, sino publicar un libro de poesía, en general, a excepción de Viaje al Parnaso, que editó en 1614 a modo de un extenso poema de tercetos encadenados. Hubiera estado encantado de ver ese libro de sonetos de Cervantes que circula por ahí, y estaría encantado de ver que le dedican todo un recital de poemas este sábado 21 de marzo con motivo del Día de la Poesía. Aunque si este hombre viajara en el tiempo también vería como estos días se afanan en intentar encontrar sus huesos y sacarlos a la luz, revolviendo las tumbas de su alrededor, mezclando los huesos de personas cercanas a él familiarmente y no, toqueteándolo todo y alterando su descanso eterno para transformarle en una atracción de feria, perdón, turística, que alterará la vida tranquila de aquella orden de monjas trinitarias que él nunca quiso alterar. No creo que con esto otro hubiera estado tan encantado.

Como sea, este sábado 21 de marzo, a partir de las 19:00 horas (7:00 p.m.), en la Sala de Exposiciones Antiguo Hospital de Santa María la Rica de Alcalá de Henares, en la calle Santa María la Rica, detrás de la catedral de los Santos Niños, leeremos poesía varios poetas alcalaínos de muy diversas tendencias, algunos de los cuáles no solemos estar recitando en demasiados actos oficiales, por razones las que sean. Cada uno leerá sus propios poemas durante seis minutos, más o menos, durante unas dos horas, aproximadamente. La entrada es libre y gratuita hasta completar aforo. En parte ha sido posible por la buena labor de la Asociación de Hijos y Amigos de Alcalá de Henares. Aquí os dejo la lista de los que leeremos, no sé si estará también Pepe Colomá Maestre, si falta algún nombre, que me disculpe, saqué la información de la red social que lo anunció gracias a Sabaté. 

  
Saludos y que la cerveza os acompañe.

martes, marzo 17, 2015

NOTICIA 1461ª DESDE EL BAR: JAZZ PORQUE SÍ


Juan Claudio Cifuentes, "Cifu" para los amigos, como él dijo durante años a través de la radio, ha muerto hoy, día 17 de marzo de 2015. José Miguel López recoge la noticia en la página de Televisión Española, donde también trabajó, diciendo de él que era la persona más sabia del mundo del jazz. Esta fotografía está cogida prestada de ese artículo. Juan Claudio Cifuentes ha muerto con 74 años, nació en 1941. Una vez me llamó por teléfono.

El sábado 25 de junio del año 2000, cerca de la hora de comer, sonó el teléfono fijo de la casa de mis padres. Mi madre me llamó diciendo que preguntaba por mí un tal Juan Claudio Cifuentes. Ella no le conocía. Era y es, pese a su muerte, una institución en el jazz, tanto en la musicología del jazz como en la Historia del jazz. No paró de fomentarlo y de dar a conocerlo. Le gustaba algo más el jazz puro que el jazz de fusión, tenía sus razones, con las que coincido en muchas cosas. Aquella mañana estuvimos hablando sobre jazz y el programa de radio que se iba a escuchar esa misma noche. No sé cómo consiguió mi teléfono, aunque sospecho que fue a través del uso del listín de teléfonos de Telefónica, donde me relacionaría con el apellido de mi padre, que es el mío, y que no es muy común. Algo que para la gente más joven que yo es ya algo más de película que de la vida actual, aunque se pueda seguir dando.

Yo le había mandado una carta a Radio 3, donde él trabajaba, y donde hoy día se pueden oír varias grabaciones en su página de Internet catalogadas entre 2008 y 2015. Escuchaba su programa todas las noches y lo he seguido haciendo en estos últimos años, aunque no tan fielmente. Juan Claudio Cifuentes ha tenido muchos programas de muchos años de duración a lo largo de su carrera, como Jazz entre amigos o A todo jazz. En el año 2000 él presentaba Jazz porque sí. Yo le había mandado una carta a la emisora acerca de una conversación que había tenido con un amigo sobre que el primer rockero de la Historia en usar un doble bombo de batería fue Keith Moon, de The Who, pero que yo sabía que Moon siempre declaró que lo copió de un ídolo que tenía él entre los baterías de jazz. Le pregunté sobre si podía aclararme quién podía ser esa persona. Por supuesto yo admiraba su programa y su saber. No esperaba que él me buscara y me localizara, ni me había planteado hablar con él por teléfono. Me resultó algo tremendamente impactante. Una persona a la que yo oía todas las noches me había buscado para hablar conmigo de jazz. Fue estupendo. Inimaginable. Yo tenía 21 años. Era algo, tremendo.

Aún más que todo eso, la sorpresa fue mayor. Cifuentes me dijo que escuchara el programa porque me había dedicado una cosita. Compré una cinta virgen de cassette de sesenta minutos para grabar el programa. Fuera lo que fuera quería tenerlo. Asíque esa noche puse a funcionar la grabadora. Por entonces, me había dicho Cifuentes, no se grababan los programas de radio de Radio 3 para archivarlos, por lo que supongo que soy el único que tiene aquel programa de la noche del 25 al 26 de junio de 2000. Debería pasarlo a CD o buscar algún modo de conservarlo y compartirlo, pero no sé cómo ni a quién dirigirme. Sé que hay tiendas que lo pasan a disco compacto, pero no tengo dinero para financiarlo. Como sea, los primeros cuarenta minutos del programa Juan Claudio habló de festivales y conciertos que se producian o se anunciaban en esas fechas de verano. En el minuto veintiocho se coló el principio de un tema musical antiguo, con un sonido algo estropeado por el paso del tiempo. La batería era un doble bombo tocada por Louie Bellson, que se marcó un sólo de batería espectacular. "Cifu" lo mandó quitar para reservarlo para un poco más tarde, porque, como dijo, tenía un significado especial. En mi carta yo también le había explicado mi gusto por las baterías, los contrabajistas, los trompetistas... ¡Y Cifuentes montó el programa prácticamente sólo de ese tipo de jazz instrumental! Lo grabé todo, pero tuve que prescindir de aquellos cuarenta minutos iniciales, y perdí los veinte minutos finales por falta de cinta. 

Louie Bellson era el primer baterista del que se sabía que había utilizado un doble bombo. Lo hizo desde el jazz, tal como yo sabía que había comentado Moon. La primera grabación que se conservaba de un hecho así, que es la que me puso Cifuentes, era de los primeros años 1950, aunque se sabía que lo hacía desde los años 1940. Tenía fama de estar algo alocado por hacer cosas como esa, impensables en su época, pero era considerado el mejor y más salvaje batería en su momento. Por mucho tiempo tocó junto a Miles Davis, con quien terminó teniendo roces importantes dada la personalidad de Davis. Como sea, el programa contenía música de Duke Ellington con Bellson de batería, música de Miles Davis con Tony Williams de batería, a The Jazz Messengers y a Sony Rollins. Fue una noche fabulosa. Ni siquiera salí aquel día con mis amigos sólo por poder oírlo y grabarlo. Además, me venía bien, porque tenía que estudiar para examinarme de alguna asignatura de la carrera de Historia. Lo escuché y grabé en la radio de mi dormitorio. A puerta cerrada. Nunca me lo hubiera esperado. Todo un programa donde se me mencionaba para dedicármelo. Lo disfruté mucho.

Así era Juan Claudio Cifuentes, una eminencia, un apasionado y una persona sencilla. Alguien debiera compilar todo lo que se pudiera de lo que nos ha ido legando con su sabiduría, sería bueno para su memoria y para la Historia del Jazz. Era una auténtica enciclopedia andante de esa música. Que la tierra le sea leve.

Saludos y que la cerveza os acompañe, y como él decía, sed buenos, abrazos para ellos, besitos para ellas.

viernes, marzo 13, 2015

NOTICIA 1460ª DESDE EL BAR: ACTOR DE LA BARRACA

"LORCA: Hacer arte. Pero arte al alcance de la mano de todo el mundo. Vamos principalmente contra esas sociedades meramente recreativas, donde el baile o la cachupinada teatral son la principal razón de existencia. Tanto daño como el teatro en general , este teatro de ahora, ñoño y cursi por un lado, por el otro grosero y zafio; tanto como este teatro, repito, originan daño esas agrupaciones que vienen a ser su propia continuación. Da horror ver la Sociedad Fulano de Tal y Mengano de Cual con programitas febles que, más que para procurar un espectáculo culto, parece que van a servir de pretexto para que las chicas casaderas ganen frecuentes blancos en sus legítimas aspiraciones. Cualquier autor de obritas relamidas halla en seguida admiradores que colocan su nombre como rótulo de una entidad dispuesta a proseguir el amaneramiento que con tanto afán como torpe resultado han sabido lanzar contra el público.

ENTREVISTADOR: Entonces el propósito de ustedes es fundar varios Clubes teatrales, ¿no es eso?

LORCA: Exacto. Tantos como sean precisos para desplazar a las falsas sociedades domésticas que ya existen. Pero desplazarlas por la persuasión de las gentes. Nada de batalla. Nuestras actuaciones se encargarán de lograr su victoria.

(...)

LORCA: Lo importante es que comiencen estos Clubes Teatrales a actuar a representar obras que no admiten empresas. (...) [Las compañías de teatro domésticas] sólo representan obras ya caducas, fáciles, sin interés alguno. Así ni pueden surgir buenos intérpretes, ni menos autores.  (...)

(Entrevista a Federico García Lorca: "Una interesante propuesta, el poeta Federico García Lorca habla de los Clubes Teatrales", publicada en el diario El Sol, 1933).


"(...) Claro que le gusta al público. Al público que también me gusta a mí: obreros, gente sencilla de los pueblos, hasta los más chicos, y estudiantes y gentes que trabajan y estudian. A los señoritos, a los elegantes, sin nada dentro, a esos no les gusta mucho, ni nos importa a nosotros (...)."

(Entrevista a Federico García Lorca: "Vacaciones de La Barraca", publicada por Juan Chabás, 1934).


"(...) Lo absurdo y lo decadente [del teatro] es su organización. Eso de que un señor por el mero hecho de disponer de unos millones, se erija en censor de obras y definidor del teatro, es intolerable y vergonzoso. Es una tiranía que, como todas, sólo conduce al desastre. 

(...) Quisiera terminar la trilogía de Bodas de sangre, Yerma y El drama de las hijas de Loth. Me falta esta última. Después quiero hacer otro tipo de cosas, incluso comedia corriente de los tiempos actuales y llevar al teatro temas y problemas que la gente tiene miedo a abordar. Aquí lo grave es que las gentes que van al teatro no quieren que se les haga pensar sobre ningún tema moral. Además, van al teatro como a disgusto. Llegan tarde, se van antes de que termine la obra, entran y salen sin respeto alguno. El teatro tiene que ganar porque no ha perdido autoridad. Los autores han dejado que el público se les suba a las barbas a fuerza de hacerles cosquillas. No, no hace falta recobrar la autoridad perdida y poner dignidad artística en los camerinos. Hoy sólo algunos autores viejos tienen esa autoridad. (...) En cuanto los de arriba bajen al patio de butacas, todo estará resuelto. Lo de la decadencia del teatro a mí me parece una estupidez. Los de arriba son los que no han visto Otelo, ni Hamlet, ni nada, los pobres. Hay millones de hombres que no han visto teatro. ¡Ah! ¡Y cómo saben verlo cuando lo ven! Yo he presenciado en Alicante como todo un pueblo se ponía en vilo al presenciar una de las cumbres del teatro católico español: La vida es sueño. No se diga que no lo sentían. Para entenderlo, las luces todas de la teología son necesarias. Pero para entenderlo el teatro es el mismo para la señora encopetada que para la criada. No se equivocaba Molière al leer sus cosas a la cocinera. Claro que hay gente irremisiblemente perdida para el teatro. Pero claro, son aquellos que 'tienen ojos y no ven, oídos y no oyen'. Y patean porque una madre en escena vende a su hija, como ocurrió con Casa de naipes, de Ugarte y López Rubio."

(Entrevista a Federico García Lorca: "Los artistas en los ambientes de nuestro tiempo", publicada en el diario El Sol, 1934).


"(...) Yo soy español integral, y me sería imposible vivir fuera de mis límites geográficos; pero odio al español por ser español nada más. Yo soy hermano de todos y execro al hombre que se sacrifica por una idea nacionalista abstracta por el mero hecho de que ama a su patria con una venda en los ojos. El chino bueno está más cerca de mí que el español malo. Canto a España y la siento hasta la médula; pero antes que esto soy hombre del mundo y hermano de todos. Desde luego no creo en la frontera política. 

(...) Muy poca gente conoce el canto gitano porque lo que se da frecuentemente en los tablados es el flamenco, que es una degeneración de aquel. (...)."

(Entrevista a Federico García Lorca: "Diálogos de un caricaturista salvaje", publicado en los comienzos de 1936, antes de julio, Lorca murió el 18 de agosto de ese año, ejecutado por el ejército nacionalista del general Franco).


"(...) Me va molestando un poco mi mito de gitanería. Confunden mi vida y mi carácter. No quiero de ninguna manera [mandar romances gitanos nuevos para la revista Verso y prosa]. Los gitanos son un tema. Y nada más. Yo podía ser lo mismo poeta de agujas de coser o de paisajes hidráulicos. Además, el gitanismo me da un aire de incultura, de falta de educación y de poeta salvaje, que tú sabes bien no soy. No quiero que me encasillen. Siento que me van echando cadenas. NO (como diría Ors).

Habrás recibido Litoral. Una preciosidad, ¿verdad? Pero, ¿has visto qué horror mis romances?

Tenían más de ¡diez! enormes erratas y estaban completamente deshechos (...)"

(Carta de Federico García Lorca a Jorge Guillén, 1927. Aún con todo, entre 1922 y 1931 dio varias conferencias y entrevistas defendiendo el cancionero gitano como la cultura popular más pura y más sincera, llegando a enraizar el cancionero gitano español con la poesía andaluza de los tiempos de Al-Andalus, aduciendo razones filológicas y de musicología ayudado por las tesis en el mismo sentido del músico Manuel de Falla.)


De Federico García Lorca he hablado algunas veces ya en esta bitácora, pero en concreto de Lorca y de su compañía de teatro La Barraca hablé en la Noticia 1097ª, cuando el Instituto Cervantes trajo una exposición itinerante a Alcalá de Henares para explicar todo aquello en lo que aquel proyecto trató de ser y de lograr en los años de la Segunda República entre 1931 y 1936, y su prolongación en la guerra civil sin Lorca hasta 1937-1938, no recuerdo la fecha concreta, pero sé que no llegaron al final de 1939. 

Este pasado Carnaval me disfracé de actor de La Barraca. Efectivamente, para los que más referencias visuales tienen del mundo del espectáculo, así eran los uniformes de los actores de la compañía de teatro de La Barraca, de Federico García Lorca en los años 1930, tal como se ve en la fotografía que os muestro de mí disfrazado. Eran monos de trabajo mecánico combinados con boinas de agricultor o ganadero y camisa blanca y corbata de trabajador intelectual. Los monos de trabajo de las actrices llevaban faldas y amplios cuellos blancos. Las actrices de Lorca eran todas universitarias y tuvieron especiales problemas tras la guerra a pesar de que sólo habían llevado el teatro y la cultura por los pueblos. Y sí, después de la guerra sus uniformes fueron imitados por la Sección Femenina de Falange, pero sin usar un mono de trabajo femenino. Por cierto, a pesar de que fueron muy perseguidos actores y actrices y cruelmente represaliados todos los miembros de La Barraca que tuvieron que ver con Lorca, algunos de aquellos actores durante la guerra se hicieron de Falange y fundaron una compañía similar en la zona franquista llamada La Tarumba.

Lorca compartía la idea anarquista y de algunos sectores comunistas, sin ser alguna de las dos cosas, acerca de que los intelectuales eran también trabajadores, por ello a los miembros de su compañía de teatro les uniformó con ese mono de trabajo mecánico, la boina propia del campo, y la camisa, la corbata y los zapatos. Más el logo que él mismo diseñó, que fue lo más complejo de coser, pero que cosí reciclando telas de pantalones y camisetas rotos, fijándome de modelo en las fotografías de un uniforme original que vi en la exposición temporal que antes cité. Como sea, con esa visión de conjunto de los actores de La Barraca salí disfrazado en Carnaval, como digo, acompañado por una amiga que iba también de actriz de La Barraca. Había aquel día una curiosa coincidencia, pues vimos a mucha gente disfrazada de gente del espectáculo, tipo mimos, payasos, actrices, etcétera. Mi gata, que se metió ella sola debajo de mis sábanas bajeras, se disfrazó de sábana bajera. Lo hizo bien. 

Ya me he leído la obra completa de Lorca, la acabo de terminar, y, ya que el año pasado di un recital explicativo de los poemas de Lorca, pues me apetecía disfrazarme de esto y convencí a una amiga, como he dicho, para que ella también lo hiciera. Llevaba tiempo queriendo hacer este disfraz. No he encontrado mejor modo de compartirlo este año con vosotros que dando voz al propio Lorca transcribiendo estos fragmentos de entrevistas y de una carta suya sobre el tema del teatro y algún otro vital en él. Fue mi amigo Lluis Coll quien me regaló en 2013 el libro de la obra completa de Federico García Lorca publicada por primera vez en España en 1957, con censura no indicada en ninguna de sus partes. Es un volumen en tapas de cuero con un dibujo de Lorca troquelado en su lomo y también su firma en letras doradas en la cubierta. Lo editó la Editorial Aguilar en Madrid, en papel fino, de Biblia o de fumar, nunca mejor dicho pues en España era el mismo fabricante el que surtía de papel fino a editores de Biblias y a Tabaquera. Cuenta con un prólogo del poeta Jorge Guillén y con un epílogo del también poeta Vicente Aleixandre, que fueron amigos y compañeros de Lorca. La edición de este libro fue delicada, pues Lorca había sido asesinado por los falangistas en el comienzo de la guerra civil en 1936. Aquel crimen, denunciado ante las autoridades por Manuel de Falla por primera vez, persiguió a Franco y su dictadura a lo largo y tendido de todo su gobierno y hasta la actualidad. Cuando en 1943 comprendió que Hitler podía perder la guerra mundial comenzó un viraje para acercarse en simpatías a los aliados, pero el asunto de Lorca, entre otros muchos, pesaba como una losa. Al acabar la guerra mundial en 1945, cuando se vio que los aliados no entrarían en España para acabar con Franco, Franco reinició a un ritmo elevado las ejecuciones de opositores al régimen, nunca se habían interrumpido, pero entre 1943 y 1946 se habían aminorado. Los peores años fueron 1947-1948. La Organización de Naciones Unidas recibió varias quejas. España estuvo aislada económica y políticamente hasta que en 1953 recibió el visto bueno de Estados Unidos y del Vaticano. Franco hizo una serie de gestos que pudieran simpatizar a las democracias europeas. Entre esos gestos permitió que su Ministro de Educación Nacional, Joaquín Ruiz-Giménez, iniciara una política de acercamiento a la Cultura de los republicanos exiliados, que había estado totalmente censurada. Es por ellos que la editorial Aguilar y otras pudieron publicar libros como este, a pesar de tener partes y textos omitidos. Ruiz-Giménez fue cesado de su cargo en 1956 por una serie de revueltas universitarias y de choques entre alumnos muy de derechas con alumnos que pedían democracia, todo en torno a la figura del recién restituido parcialmente para la memoria y el pensamiento Ortega y Gasset, el pensador republicano, que volvió al cajón de los no autorizados. Como sea, la obra completa de Lorca, aunque mutilada por la censura, se editó en este libro de 1957, cuyo uno de sus ejemplares fue de una de las tías de Lluis Coll cuando era estudiante universitaria en aquellos años, ella se lo dio a él y él consideró que yo lo sabría apreciar, por lo que me lo dio. Me ha gustado mucho leerlo y conocer más a Lorca, incluso di un recital explicativo de su poemario en la tetería Güama el año pasado.
  
Espero que estos fragmentos que os he compartido también os sirva a vosotros, como a mí, para conocer mejor al autor respecto a temas que en general sabemos que le atañen, pero no conocemos tanto en concreto. Muchas veces atañemos a autores cuestiones que ellos ya dejaron muy claro su punto vista, hay quien les otorga en la actualidad hipotética que apoyarían equís cosa que en realidad ya dijeron en su día que no apoyarían. Siempre es interesante releer sus reflexiones y debates propios para repensarnos incluso a nosotros mismos. 

Un saludo y que la cerveza os acompañe.

Otros disfraces:
Noticia 544ª: Halloween. Noticia 584ª: En un mundo paralelo. Noticia 906ª: De disfraz en disfraz. Noticia 1051ª: La noche de los superhéroes. Noticia 1187ª: De entre el fuego. Noticia 1327ª: Fuimos quienes fuimos.

martes, marzo 10, 2015

NOTICIA 1459ª DESDE EL BAR: LOS TÍTERES DE MI ARMARIO

El domingo pasado me regalaron un títere de mí en la actualidad. Me lo regaló una amiga llamada Clara Palencia, que está en el paro y que hace artesanalmente marionetas. Yo, en las mismas circunstancias, hago bolsos con telas vaqueras  recicladas y le había cosido uno que le prometí regalárselo en noviembre pasado, con el retraso de que la primera vez que se lo prometí fue en verano. Yo no esperaba este títere de mí, ella tampoco, porque como digo ella hace marionetas para niños y para decorar o para usar, pero la falta de tiempo hizo que dejara mi marioneta en un títere de los de palo por debajo y brazos móviles. Hace mucho tiempo, hace treinta años, otra persona me había regalado ya un títere de los de palo por debajo. Fue mi abuela materna, Antonia García Díaz. Lo hizo en el Hospital del Niño Jesús, en Madrid. Se trataba de un títere del hechicero Gargamel, el malo de la historia de Los Pitufos. Era la primavera de 1985 y yo tenía cinco años a punto de cumplir seis. Esa serie de dibujos animados estaba de moda entre los niños, aunque venía de muchos años atrás en otros países del Norte de Europa. En España eran totalmente innovadores, anteriormente estaban prohibidos. No hace mucho, el año pasado, investigando para otra amiga en el Archivo General de la Administración, encontré expedientes de censura de la dictadura de Franco referente a Los Pitufos como cómic y como cuentos. Estaban prohibidos por incitar a los niños, según los censores, a la magia negra. El único que prácticaba algo así era este Gargamel. Con el paso del tiempo vemos que era una solemne tontería. Sólo se trataba de un cuento más por capítulos en absoluto dañino para un niño. En los primeros años 1980 alcanzaron mucha fama en el país y en el resto del mundo, e incluso tuvieron aquella secuela llamada Los Snorkels, que vivían debajo del agua. 

Yo estaba hospitalizado por una meningitis de tipo B, y lo estaría por mucho tiempo. Una fotografía que conservo me muestra con un pijama blanco con dibujos de aviones de la Primera Guerra Mundial en color rosa, con ojos tristes o cansados ya de vuelta en mi casa. Me la hicieron mis padres, mi madre anotó la fecha de mayo de 1985, el mismo mes en el que murió mi abuelo materno, su padre, mi abuelo Félix Páez García. Las fechas así cuadradas me hacen pensar la inmediatez y cercanía de todas las fechas trágicas de aquel 1985 en la familia. Lo cierto es que mi mente guarda muchos recuerdos de aquella hospitalización de varias semanas de duración. Era mi segunda hospitalización, pues uno o dos años antes se me hospitalizó por otra enfermedad en el Hospital del Rey, también tengo recuerdos de aquello, curiosamente. Los tengo incluso bastante claros a pesar de la poca edad que tenía. Dicen que las grandes impresiones de la vida se marcan más en los recuerdos. Deberá ser eso. Yo recuerdo a mi abuela dándome este títere de Gargamel mientras yo estaba en la cama del hospital de la sección de niños afectados de problemas de corazón. No había sitio para mí en el ala de niños infecciosos. Por raro que parezca los médicos no podían trasladarme de habitación y me preguntaban si yo quería moverme de allí. A mí me gustaba la ventana de mi cuarto. Me daba tranquilidad mirar a la carretera, donde por la noche se veían los coches que venían, pensaba que vendrían mis padres, pero mis padres no podían venir. Mi abuela Antonia venía a visitarme todos los días, siempre traía algo. Cuentos, pinturas, cochecitos de metal y otros juguetes. La recuerdo vestida de negro, pero si atiendo a las fechas aún no había muerto el abuelo, o quizá mi enfermedad fue después de esa muerte. Yo recuerdo haber recibido la noticia de la muerte de mi abuelo en casa de mi vecina, que nos cuidaba a mí y a mi hermano aquella noche.   

Una día por la tarde, al atardecer, la abuela vino a mi cama y sacó este Gargamel, con el que estuvimos jugando. Me preguntó si quería que me cambiaran de habitación, que ella y mis padres sabrían dónde estaría y seguirían viniendo a visitarme cuando pudieran, pero que mi hermano no podía venir, no le dejaban entrar, dije que sí, que si ellos iban a seguir viniendo sí quería que me cambiaran. Me cambiaron de habitación aquel mismo anochecer. Yo no podía tener compañeros de habitación en el ala en el que estaba, pero en la nueva ala sí. Tenía de compañeros a un chico y a una chica. Ella podía doblar su dedo gordo de la mano hasta tocar su anverso. Guardo muchos recuerdos y anécdotas de aquellas semanas. Un intento de fuga, el hijo de un musulmán rico totalmente escayolado, termómetros rotos, fluor de dientes que se comían, un escáner de cerebro, la quema de muchos juguetes míos y la salvación de algunos por cabezonería mía tras aplicarles una enfermera compasiva tratamientos de esterilización, recuerdo la comida... a veces, muy de tarde en tarde, me viene a la nariz y al paladar el olor y el sabor de aquellas comidas, como si fueran espejismos de mis sentidos, vagos recuerdos fantasmales de recuerdos vivos. Me acuerdo de conversaciones, de juegos, de enfermeras... De muchas cosas. La meningitis B era por entonces una enfermedad con una tasa muy alta de mortalidad infantil o bien de dejar afectado al cerebro de por vida. Pero por entonces el régimen cubano de Fidel Castro, su inversión en investigación médica en Cuba, había dado con un medicamento experimental para curar la meningitis en niños. Lo habían probabo muy pocos niños en el mundo y los médicos españoles le ofrecieron a mis padres probar conmigo. Mis padres firmaron los permisos. Y me curé, aunque estuve uno o dos años yendo a revisiones médicas. Fui uno de los primeros niños del mundo curados gracias a aquella medicina, una de tantas que el gobierno ahora pretendía negar con financiación pública, como la de la hepatitis C. Los medicos avisaron de que quizá el sol me afectaría antes que a otras personas a lo largo de mi vida cada vez que estuviera largo tiempo al sol. Nunca me ha pasado tal cosa de dolor de cabeza, mareo, o lo que sea, por estar mucho al sol, cuando me pasó era por problemas de visión. También barajaron otras posibilidades a largo plazo, hacia mi ancianidad. Todo aquello está por verse. Aún quedan muchos años. 

Pero volvamos a aquella primavera de 1985. Mi abuela Antonia me regaló el títere de Gargamel y jugamos con él. Recuerdo su tristeza y su traje negro, ahora me cuadra más desde hace mucho tiempo, desde que tengo uso de conocimiento para cuadrar e hilvanar las fechas de aquella fotografía de mi regreso a mi casa y la muerte de mi abuelo. El pasado 8 de marzo de este 2015 Clara Palencia me ha regalado un títere de mí. No sé si algún médico de los que me atendieron hubieran dado algo por mí en 2015. Por lo que sé, alguno debió barajar un "no". Me gustaría verles ahora, darles un gracias, o decirles, "aquí sigo, gracias". Probablemente algunos habrán muerto ya, o se habrán jubilado, o serán muy ancianos. Mi abuela murió el 12 de junio de 2007, muy anciana, apuntando hacia los cien años sin llegarlos a alcanzar. Le dediqué un poema aquel día.

Me ha gustado el títere que me hizo Clara, es un Canichu adulto en un objeto que me recuerda claramente desde el mundo de la infancia. Ahora guardo a los dos títeres, el de Gargamel y el mío en la misma caja que me dio Clara. Hay en los títeres una sinceridad no siempre apreciada por los más adultos, pero todos los adultos asienten positivamente ante los títeres. Son como puentes de unión con un "yo" antiguo, el niño que fuimos, la niña que fuimos. La última vez que vi unos títeres actuando fue en octubre del año pasado, en la celebración del Mercado de Cervantes, en la Plaza de las Bernardas de Alcalá de Henares, mi ciudad, ¿o tal vez era en otro evento? Había toda clase de público. Un montón de personas viéndolos. Sus gracias siempre iguales de cachiporra y complicidad pidiendo ayuda al público, seguían arrancando las mismas risas y sonrisas perennes con tonos de niño, incluso en los acentos adultos. Clara hace bien en seguir dando vida a marionetas y a títeres. Y quien desee tener uno, hace bien en tenerlo y hace bien en pedírselo. Son parte de innumerables vivencias personales que todos tenemos con ellos individualmente. Todos hemos visto títeres y marionetas, incluso en estas épocas, en la calle Mayor y en estas otras fiestas citadas, los niños siguen parándose ante los títeres, pequeños seres cómplices de su mundo interior. Amigos íntimos del infante en un mundo de adultos que no tienen porqué serlo, que reviven, que no paran de revivir, que su vida es un revivir continuo, y el que no revive es porque quizá ya es otra cosa más allá de lo adulto, más allá, más oscuro.

Saludos y que la cerveza os acompañe.

domingo, marzo 08, 2015

NOTICIA 1458ª DESDE EL BAR: LOS GRUÑICAS

 
"Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay otras montañas por escalar". Así comienza marzo mi calendario con una frase de Nelson Mandela.

Con este mes de marzo comienza el año electoral con más elecciones que se recuerda en mucho tiempo. Este mes Andalucia celebra sus autonomicas y municipales, en mayo serán las autonómicas y municipales del resto de España, salvo de Cataluña, Galicia y País Vasco, en septiembre serán las autonómicas y municipales de Cataluña, y en noviembre serán las generales. Galicia y Pais Vasco siguen su calendario normal sin alterar, en esas comunidades se preveen sus propias elecciones en 2016, al menos que ocurran sorpresas y alguno de sus presidentes autonómicos decidan adelantar como los andaluces, cosa que en principio no parece que vaya a ocurrir. Pero mientras el panorama político español está tan rebosante de esta extraña vitalidad que les da ir de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo proclamando sus ideas o sus ocurrencias, el ciudadano de a pie sigue en un país con una tasa de paro muy alta y con unas ofertas de trabajo y unos contratos que cada vez ofrecen peores condiciones de vida y de estabilidad a los que firman para trabajar. Hace una semana, he de reconocerlo, recibí mi primera llamada para una entrevista de trabajo en dos años de paro sin parar de buscar trabajo. No estuvo mal, no creo que me llamen para trabajar, tengo serias dudas de que lo hagan, pero sirvió para desentumecerme tras estos dos años de paro sin entrevistas de trabajo, al que hay que sumarle el año que previamente pasé trabajando en la Filmoteca Española. 

Conozco a alguna persona que no busca trabajo, que se pasa los días quejándose de su mala suerte, viendo televisión, echando siempre las culpas de cualquier aspecto de su vida a los demás, jamás haciéndose autocrítica ni mucho menos haciendo algo por sí mismo, incluso si hace algo por los demás espera que sea siempre en beneficio propio de alguna manera, pues todos deben rendirle algún tipo de caso en todo lo que diga o haga. Quien cree que es el bueno, es en realidad el malo, por así decirlo en un lenguaje simple y pueril. Incluso cuando lee que otros encuentran trabajo o que reciben ayudas económicas institucionales o préstamos familiares que luego devolverán, lo lee con cierto resentimiento, lee para dañar al otro, y quien lee para dañar al otro es hijo de mil padres de lecturas, pues se obceca y obsesiona tanto con el otro, siempre comparándolo consigo mismo como una suerte de mala fortuna y oscuras cuestiones conspirando contra él, que hace tantas lecturas de una misma lectura que tiene la mente confusa, demasiado confusa para mal de quien pueda rodearle. Por supuesto hablo de una persona genérica, de nadie concreto, aunque podría pensar en alguien concreto y concretar y ajustar el caso. Quien más, quien menos, todos conocemos a alguien así. Este tipo de persona es la persona que en buena parte los más conservadores del país han transformado en su discurso actual en la persona tipo medio de desempleado, alguien que no hace nada por sí y espera que todo le sea dado. Da igual de qué partido conservador o de derechas en concreto sea quien usa de este argumento, en general lo hacen las personas más conservadoras, que no todas las personas conservadoras. No necesariamente lo hacen los políticos, lo hacen mucho la gente normal de la calle con estas ideas. Hasta hace poco algunos discursos políticos apuntaban como culpables del paro a estas personas, generalizando como si ellos fueran todos los parados, cuando en realidad son los mínimos y, de los que lo son realmente, lo son en muchos casos porque se ven afectados psicológicamente por un estado de necesidad demasiado prolongado en el tiempo, un estado de necesidad que les ha hecho primero verse como víctimas totales e individualizadas de una forma paranoide. Creen que son ellos solos y nadie más, todo conspira contra ellos. Creen que son infravalorados, cuando con su forma de vivir la vida son ellos mismos quienes se infravaloran a sí mismos, creyendo en las actitudes de los demás y en las frases de los demás un constante ataque a su persona. Este tipo de persona son los mínimos. Se equivocan aquellas personas que con interés político les echan la culpa de los males de país y generalizan con ellos a todos los parados, especialmente a los de larga duración. Pero estas personas existen. Han desarrollado algún tipo de enfermedad mental psicológica que probablemente tenga su mejor medicina en recuperar la autoconfianza en sí mismos. Su curación se podría lograr con autoestima incluso dentro del desempleo. Es difícil, porque muchas de estas personas realmente reflejan lo que ellos mismos piensan en lo que piensan que piensan los demás. Es por ello que muchos probablemente recuperen la autoestima cuando alguien les vuelva a dar un empleo donde poco a poco noten que se confía en ellos, cosa difícil también, porque su forma de ser hace difícil la convivencia con ellos, incluso en los ámbitos laborales, donde un contrato nos ata a trabajar estando con personas que en otras circunstancias no estaríamos. De este modo estas personas, que no son todos los parados y que son los mínimos, han desarrollado una enfermedad que va paralela con la enfermedad que ha desarrollado el país de los unos y de los otros y la falta de empleo.

Saludos y que la cerveza os acompañe.